Robots para prevenir los accidentes de los clientes: la tecnología inunda el retail

Los grandes supermercados de Australia, Coles y Woolworths, están probando nuevas tecnologías para prevenir accidentes y avitar robos en sus puntos de venta. Otros casos de avances IT aplicados al retail.

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Los avances tecnológicos en general y la inteligencia artificial en particular están llegando a todos los sectores comerciales e industriales del mundo.

Poco a poco, en especial en los países más desarrollados, los robots se van incorporando a las tiendas en distintas facetas de acción.

Un ejemplo es el que analizábamos en Merca2.0 hace una semana: los bots de Walmart para limpiar pisos y relevar faltantes de productos en las estanterías.

En particular los escáner ya están presentes en 350 tiendas de los Estados Unidos. Se trata de “asistentes inteligentes” que pueden verificar las estanterías y hacer inventarios de la cantidad y variedad de artículos.

Además, la firma instaló cintas transportadoras inteligentes en 600 puntos de venta y robots que limpian los pisos en 1.800, de 4.700 que tiene en el país que preside Donald Trump.

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Woolworths y Coles

Otro caso se puede ver en Australia, donde los dos supermercados más grandes del país avanzan en sistemas de control de seguridad con robots que recorren los pasillos.

El viernes pasado, Woolworths abrió una tienda de alta tecnología en Sydney con un robot de seguridad y cámaras en las cajas de autoservicio.

El robot de seguridad recorre los pasillos en busca de peligros como derrames en los pisos y alerta al personal para que se atienda el problema antes de que ocurra una lesión potencial.

Imagen: Woolworths.

Según Inside Retail, el minorista también está probando tecnología de CCTV en las cajas de autoservicio de la nueva tienda para evitar los robos de los clientes.

“Sabemos que la gran mayoría de nuestros clientes hacen lo correcto en las cajas de autoservicio. Esta es una medida de seguridad que estamos probando para aquellos que no lo hacen”, dijo la marca en un comunicado.

Woolworths dice que se han asegurado de que las cámaras no puedan ver el teclado donde los clientes escriben sus contraseñas.

Coles, otro de los grandes players del supermercadismo australiano, tomó medidas similares para protegerse contra los ladrones. ¿Cómo? Instaló cámaras que capturan imágenes de los consumidores escaneando cada artículo en las cajas de autoservicio con la idea de que sirvan como elemento disuasorio.

Según le dijo la compañía la mismo medio australiano, “también hay oficiales de seguridad encubiertos en nuestras tiendas”.