De acuerdo con IHS Markit, Sony es todavía el líder en el mercado de las consolas de videojuegos. En 2016, 2017 y 2018 prácticamente duplicó las ganancias de sus rivales más grandes, Microsoft y Nintendo. Estos ingresos incluyen no solo la venta de hardware, sino también de software y otro tipo de servicios. Así pues, tomando este éxito histórico, se puede esperar que con su próxima consola mantenga la dominancia que tiene en el mercado.

También Sony espera tener un gran éxito en el futuro próximo con sus consolas. En una entrevista con Wired, el arquitecto líder de la PlayStation 4 Mark Cerny discutió algunas características del nuevo hardware de la compañía. El especialista reafirmó que se trata de un proyecto que tiene más de cuatro años de desarrollo. A pesar de tener un prototipo para desarrolladores funcional, el nuevo dispositivo no saldría  la venta en el transcurso de 2019.

Una característica destacada de la consola de Sony son su CPU y GPU. Son de la familia Ryzen de AMD y la línea Navi de Radeon respectivamente. Los componentes tienen la capacidad de soportar el trazado de rayados. Según Wired, la tecnología es usada en Hollywood para efectos de luz realistas, pero aún no llega al mercado de las consolas. Y Cerny apunta que también podría utilizarse en videojuegos para mejorar la calidad de sonido.

Además, Cerny reveló que la PlayStation 5 tendrá un disco duro de estado sólido (SSD) especializado. Este componente lograría que los tiempos de carga sean hasta 15 veces más cortos que en la actual consola de Sony. El nuevo hardware tendría retro-compatibilidad con el PlayStation 4, soporte para resoluciones 8K y proyectos, no revelados, para Realidad Virtual (RV). No se tiene aún fecha de lanzamiento ni será presentada en la próxima edición de la E3.

Sony y su futuro en el mercado de consolas

El mercado de los videojuegos es radicalmente distinto dependiendo del segmento del que se trate. Para las computadoras, el negocio suele estar en la cola larga: varios títulos de múltiples estudios, muchos de ellos indie, donde quienes compiten son las plataformas de distribución. Dentro del sector móvil, las ganancias están en los esquemas de publicidad y ventas in-app. Y en las consolas, como Sony sabe, los títulos exclusivos son el principal motor de crecimiento.

Comparado con sus rivales, la posición de Sony es curiosa. A pesar de su relativamente pequeño segmento del mercado, Nintendo demostró una posición de poder con la Switch. Históricamente, la compañía nipona se ha enfocado en la calidad de su títulos y la fortaleza de sus franquicias. Y aunque el PlayStation tiene fuertes series exclusivas, como God of War, realmente no pueden compararse a fenómenos culturales como Mario y The Legend of Zelda.

La situación de Microsoft también ha cambiado con los años. Con el estreno de su Xbox One, parecía enfocado a ganar en capacidad técnica. Pero con el lanzamiento de su Play Anywhere y el Xbox Game Pass, vivió un claro cambio de foco. La compañía de Bill Gates ahora parece decidida a volverse el Netflix de los videojuegos. Y dadas la historia de PlayStation y las declaraciones de Cerny, no parece que Sony esté muy interesada en la intercompatibilidad.

Así pues, parece que Sony apuesta a diferenciarse de sus competidores por pura capacidad tecnológica. Con su segmento del mercado, puede darse el lujo de defender su liderazgo con simple fuerza bruta. Además, si de verdad está decidida a comprometerse en el mercado de la RV, este enfoque en capacidad de hardware le beneficiaría a largo plazo. En unos años, su valor agregado sería volverse el sistema en consolas referente para este tipo de experiencias.