• Según Statista, los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro fueron vistos por tres mil 600 millones de personas

  • El proyecto de conducción autónoma de Toyota en la competencia sería capaz de un control nivel cuatro

  • Un sistema nivel cuatro, según Tech Republic, puede navegar de forma independiente, pero no en cualquier escenario

A pesar que realmente no se sabe cuándo podría estar lista, la conducción autónoma genera gran expectativa entre el público. Por una parte, algunos desafortunados accidentes aumentan los miedos que existen sobre la seguridad de la tecnología. A la vez, las grandes inversiones de las tecnológicas levantan los ánimos por un futuro prometedor. Para mejorar la perspectiva del público, Toyota está dispuesto a explotar el impacto mediático de los Juegos Olímpicos.

Según AdAge, la automotriz acaba de anunciar que presentará algunos de los modelos más avanzados de conducción autónoma en los Juegos Olímpicos de Verano en Tokio. Se espera que el Concept-i, uno de los más prometedores, participe en dos eventos clave de la competencia deportiva. No solo acompañaría a los portadores de la antorcha olímpica. También serviría es escolta a los deportistas durante la competencia de maratón.

Juegos Olímpicos como herramienta de marketing

Por años, los eventos deportivos han sido usados por las marcas para promocionar servicios y productos. El Super Bowl es, en Estados Unidos (EEUU), el evento por excelencia para lanzar nuevos anuncios. Por su parte, marcas como Nike y BodyArmor han aprovechado ciertos deportes y acontecimientos para mandar mensajes sociales e impulsar sus marcas. Incluso algunas marcas tradicionales han empezado a aceptar los esports como canales de difusión.

Al mismo tiempo, los Juegos Olímpicos están en una categoría completamente distinta. De acuerdo con Statista, este evento es visto consistentemente por hasta la mitad de la población global. Observer agrega que, por su formato, la competencia global da más oportunidades de interacción con el público por un tiempo mas largo.  The Sport Journal menciona la relevancia que Coca-Cola, uno de los patrocinadores más antiguos, ha conseguido con su inversión.

Si tener un espacio publicitario en los Juegos Olímpicos es un gran logro, tener un rol activo en los eventos es una ventaja incomparable. Tal vez no todas las marcas tengan la oportunidad financiera para comprar este tipo de roles en la competencia. Pero aquellas con el capital para hacerlo, no deberían escatimar recursos para aparecer ante miles de millones de personas. En especial si se trata de promocionar los productos más novedosos de la compañía.