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Las regadotas en línea

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Por más que avanzamos en el manejo de redes sociales, continúan siendo un medio joven del que seguimos aprendiendo. Eso de los gurús de las redes la verdad es que no me lo trago.
Liliana Bretón, maestra de planeación estratégica y nuevas tendencias publicitarias en la UPAEP.

Y eso por eso que seguimos cometiendo infinidad de errores en línea. Si de la publicidad tradicional no se ha dicho todo, porque el consumidor evoluciona día con día, de las redes estamos y seguimos en pañales.

Hasta el momento, la única ventaja que tenemos en estos medios digitales es que nos permiten el ensayo-error cotidiano sin la necesidad de gastar tremendos presupuestos.

En el proceso, a veces nuestras expectativas de conversión no se cumplen y nos damos de topes contra la pared. Hay cosas que nos faltan por descubrir, indudablemente, pero también hay pruebas más que superadas.

Desde mi óptica, todavía tenemos oportunidad en estas dos áreas:

La configuración del target. Por lo regular asumimos quién es nuestro grupo meta y pasamos por alto algunos indicadores claros que nos da el consumidor. Tenemos que darnos el tiempo para dar tiros certeros en este renglón y estar muy atentos a la respuesta que vayan teniendo nuestras publicaciones. Muchas veces segmentamos de tal forma que un anuncio no nos salga tan caro por hit o por clic, pero lo que estamos haciendo es dirigirnos a quiénes sólo muestran curiosidad o porque quieren presumir el agrado hacia nuestra marca. Confundimos like con venta potencial.

Otras veces lo que sucede que es que confundimos objetivos. Por ejemplo, cuando en realidad buscamos una venta en un website, nuestro anuncio se va a nuestra fanpage por un like. O viceversa. Tenemos que ser muy claros al establecer objetivos para agudizar nuestra eficacia.

Igual que hacíamos con televisión o radio, los horarios son clave en nuestras planeaciones. Ahora es más complicado y hay que hacer más talacha, pero la gran ventaja es que hay datos que nos ayudan a sustentar nuestras decisiones para generar las conversaciones buscadas. Es importante no pasar esto por alto, ni irse por los números globales de las redes.

El diseño del anuncio. Hay aspectos básicos y fundamentales que estamos pasando por alto y que están haciendo que no tengamos la respuesta que buscamos. Lo que he observado es que la gente encargada de esta parte no es publicista. Bastaría con aplicar las reglas fundamentales de diseño de un espectacular para lograr llamar la atención, y con el contenido jalar a conversión. Pero no estamos haciendo ni lo uno ni lo otro.

Hay uso de visuales poco adecuados o poco atractivos. Estamos diseñando poco o demasiado, usamos fotos de stock o diseñamos sin pensar en el target, provocando que lo que publicamos pase inadvertido. Nunca ha faltado el que refunfuñaba acerca de la limitación de 20 por ciento de texto por parte de Facebook. Puede ser una exageración, pero es una buena base a tomar en cuenta. Las audiencias en las redes sociales son absolutamente visuales. Las cifras lo reflejan. Es algo que siempre SIEMPRE debemos tener presente.

El texto. Encabezados de bajo impacto. Es la parte más importante de un anuncio en línea. Si esta parte no atrae, es como no haber publicado anuncio alguno, es decir, un desperdicio. Lo mejor es buscar el punto clave de relevancia de la audiencia, no tratar de pasarse de vivo o de chistoso.

El copy. Es una oportunidad para descifrar o desglosar el encabezado, con una breve explicación. No se trata de describir todas las características del producto o servicio, sino de enamorar a base de los beneficios tangibles que el consumidor puede espera de él. Los poetas no tienen cabida en estas plataformas. Hay que ir al grano, con contundencia, con insights y con una buena llamada de atención, es decir…

El famoso call-to-action, que muchos de los diseñadores ni siquiera saben qué es. Algo es mejor que nada. Pero algo realmente vibrante llevará al ahora interesado a darle clic, o a hacer lo que queremos que haga. El momento clave, el de conversión, lo pasamos por alto porque nos parece obvio o setentero. El famoso “llame ya” de los infomerciales sigue funcionando en TV ¿por qué no aplicar este principio básico en digital. El simple hecho de decirles qué hacer probablemente tendrá mejor probabilidad de iniciar conversación y/o conversión que si no les decimos nada. “Visita nuestro sitio web”, “compra aquí” o “dale like para obtener tips y compartir experiencias” es no dejar nuestra propuesta en el vacío.

Con qué te has topado cuando ves anuncios en las redes. Ven y cuéntame en Twitter @LaBreton… y el que quiera objetar, ¡qué objete! Besito mua.

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