Las ganancias de Samsung caen, pero sus smartphones no tienen la culpa

Samsung obtuvo ganancias 56% menores que un año atrás, pero no hay que culpar a los teléfonos, que tuvieron fuertes ventas gracias a, entre otras cosas, los pesares de Huawei.

Samsung
Imagen de Bigstock

El negocio de los chips de memoria no repunta y Samsung lo padece

Los smartphones, en tanto, mejoraron aprovechando los problemas de Huawei

La marca surcoreana sigue siendo líder indiscutida en volumen de teléfonos vendidos

Samsung lidera el mercado mundial de venta de teléfonos inteligentes por unidades. La sigue Huawei, que este año desplazó a Apple y que se apresta a superar también a la compañía surcoreana en los próximos años.  

En ese marco hay que analizar los resultados financieros publicados esta semana por Samsung, que muestran ganancias operativas con una baja interanual del 56% en el tercer trimestre, pero por razones que no tienen relación con los teléfonos.

Uno de los mayores problemas de Samsung es la baja demanda de chips de memoria. Aunque la compañía asegura que debería recuperarse en 2020 luego de una prolongada desaceleración de la industria, lo cierto es que aún no repuntan y eso afecta duramente a sus ingresos.

El gigante tecnológico surcoreano informó ganancias operativas de US$ 6.700 millones para el trimestre que finalizó en septiembre. Esto es una brusca baja en relación con los US$ 15.100 millones que ganó en el mismo periodo de 2018.

“Las ganancias de Samsung sufrieron una verdadera paliza en el último año, en gran parte debido a una caída en su negocio de chips de memoria”, analizan en CNN Business.

Los teléfonos de Samsung no son los culpables

La compañía dijo que las ventas de smartphones “mejoraron significativamente” gracias debido a las ventas del último modelo, el Galaxy Note 10 y a su serie Galaxy A.

De hecho, la división de teléfonos inteligentes registró una ganancia operativa de US$ 2.500 millones), un aumento del 32% con respecto al año anterior.

Pero no hay que festejar demasiado, en el mismo resumen, la empresa dice que espera ventas más débiles para el resto del año, argumentando efectos estacionales e incertidumbres económicas derivadas de la guerra comercial.

Venta de teléfonos inteligentes por proveedor en todo el mundo desde el cuarto trimestre de 2009 hasta el segundo trimestre de 2019 (en millones de unidades).

Samsung se benefició de los problemas que enfrenta Huawei, el mayor fabricante de equipos de telecomunicaciones del mundo y el vendedor número 2 de teléfonos inteligentes. Washington agregó a Huawei a la “lista negra” en mayo, prohibiendo a las compañías estadounidenses vender tecnología y componentes vitales al gigante tecnológico chino.

La prohibición obligó a Huawei a lanzar el Mate 30 sin los servicios clave de Google, como Maps y YouTube, con lo que sus teléfonos son mucho menos atractivos para los usuarios internacionales. No así en China, donde bate récords.

De acuerdo con los analistas de Canalys, “Samsung capitalizó los problemas de Huawei”.

Los analistas de Daishin, en tanto, predicen que Samsung deberá aprovechar la ventaja que significa ser “prácticamente el único fabricante de teléfonos inteligentes 5G en el mundo fuera de China”.

En este sentido, la surcoreana dijo que espera que la demanda de los dispositivos 5G aumente en 2020. “Planeamos ofrecer más dispositivos 5G y productos plegables para mejorar su competitividad y construir una base para un mayor crecimiento”, dijo.

Problemas con los chips de memoria

El departamento de fabricación chips de Samsung ya había sufrido una baja grande de las ganancias en el primer trimestre de 2019. La complicación es crónica: hay un exceso global de chips de memoria (los que almacenan datos) y eso hizo bajar significativamente los precios.

El drama para la marca es que los chips de memoria suponen el 85% de las ventas de esa división. El resto proviene de la fabricación de chips para procesadores.

Para solucionar esto, el plan de mercadotecnia es transferir a los mejores ingenieros de su equipo de chips de memoria a la división que hace los de procesadores.

Según informó, quiere impulsar su unidad de procesamiento invirtiendo US$ 116 mil millones hasta 2030 para convertirse en el mayor y más avanzado fabricante de chips de procesadores.

Samsung entiende que quien domine esta industria será el jugador más importante en el desarrollo de las nuevas tecnologías: inteligencia artificial, 5G y vehículos autónomos.

En este sentido, también quiere fabricar chips de procesadores para terceros, un negocio de  de US$ 70 mil millones anuales, según TrendForce.

El sector está dominado por otro gigante: Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), que tiene más de la mitad del mercado.

TSMC provee a grandes fabricantes de dispositivos, incluidos Apple y Huawei.

Será difícil, porque si quiere ganar cuota de mercado deberá convencer a sus rivales en los teléfonos que le compren el “corazón” de los dispositivos.

Sigue a @PabloPetovel