Innovar en la industria de los jeans en estrategias de RRPP. y mercadotecnia

La popularidad de los jeans a nivel nacional es tal que, según información de Cotton Incorporated, los mexicanos tenemos entre seis y siete prendas de mezclilla

Existen algunos productos en los que pareciera que la innovación no tiene cabida, pues su posicionamiento es más que evidente desde hace varias décadas, ejemplo perfecto de esto son los jeans, pantalones de mezclilla o pantalones denim, un producto que, salvo algunas variaciones mínimas que dictan las tendencias, son prácticamente la misma prenda que se vende hace más de cien años y que la mayoría de los pobladores de la tierra posee al menos un par.

La enorme popularidad de los jeans a nivel nacional es tal que, de acuerdo con información de Cotton Incorporated, los mexicanos tenemos entre seis y siete prendas de mezclilla, y es que, los habitantes de este país destinamos casi el 10 por ciento de nuestro gasto de productos de consumo masivo en ropa y calzado, de acuerdo a Kantar Worldpanel.

Cuando las necesidades de realizar una estrategia de relaciones públicas y marketing giran alrededor de un producto ya de antemano posicionado, las tácticas deben obedecer un objetivo de posicionamiento de marca. Perseguir el anhelado top of mind del consumidor y, por supuesto, su preferencia, puede parecer imposible en un mercado en el que los jugadores son los mismos desde hace más de un siglo y que, además son inventores de dicho producto, como el caso de Levi’s.

Sin embargo, hay elementos que pueden abonar a que nuestras estrategias sí destaquen un diferenciador frente a la competencia, más allá de la calidad del producto (que en muchas ocasiones es similar por ser maquilado en las mismas fábricas).

Si seguimos con el ejemplo de los pantalones de mezclilla, existen conceptos poderosos a los que podemos apelar para generar algún diferenciador por la vía mercadológica, como la originalidad, la satisfacción de demostrar una identidad única, e incluso el nacionalismo.

México no sólo es un gran importador, maquilador y exportador de mezclilla (el séptimo proveedor de esta tela en el mundo, de acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria del Vestido), sino que es generador de ideas geniales alrededor de este competido mercado; conceptos creativos que buscan ocupar un espacio en la mente del consumidor y que poco tienen que ver con las estrategias de las marcas de siempre.

El éxito de esta prenda en México, y la intensa actividad textil de los estados productores de mezclilla (Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Coahuila, Durango, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Jalisco y el Estado de México) viene de la mano del éxito de marcas nacionales de pantalones de mezclilla. Un ejemplo es Silver Plate, una marca moderadamente posicionada, pero cuya originalidad a la hora de presentar su producto final dista de pretender parecerse a los conceptos aspiracionales de las marcas de jeans tradicionales. Así, Silver Plate utiliza ideas que tienen que ver con que, usar una prenda de esa marca será motivo de orgullo para los mexicanos, y de la misma manera, pretende enorgullecer a las madres, a los elegantes, a los aventureros y a quienes se dicen originales.

El anterior ejemplo, no sólo demuestra que para una marca mexicana es posible no sólo competir de forma directa con la calidad del producto final (orgullo también mexicano), sino con creativas formas de abordar al público mexicano que hoy privilegia la originalidad sobre la permanencia por lo ya conocido. Esto representa, sin duda, un área de oportunidad para las firmas mexicanas que quieren trascender y ganar un trozo del mercado.