Hay un problema: dicen que las baterías de los carros eléctricos contaminan más que la gasolina

El avance de los automóviles eléctricos en el mercado mundial es innegable, pero algunos dicen que hay que tener cuidado y que pueden llegar a ser más contaminantes que los tradicionales.

Imagen: Bigstock

Prácticamente todas las marcas del mundo han comenzado desarrollos de carros impulsados a electricidad, en detrimento de los clásicos motores a combustión interna.

Con mayor o menor avance, desde Toyota en oriente, hasta GM en los Estados Unidos, pasando por fabricantes coreanos, chinos y europeos, todos están llevando adelante proyectos de autos eléctricos.

En paralelo, gobiernos de gran parte del mundo, especialmente en los países europeos, están aprobando legislaciones para ponerle un punto final a la producción y a la venta de autos impulsados a gasolina.

Sin embargo, hay sectores que no están convencidos con de que los beneficios de los autos eléctricos sean tan positivos, al menos, desconfían de parte de sus ventajas.

Por ejemplo, en la última convención sobre los avances en el retail del sector organizada por el Petroleum Equipment Institute (PEI) en Las Vegas, se habló de que hasta 2040 no se prevén cambios en la matriz autos a combustible/eléctricos. Y que el combustible seguirá siendo utilizado en el 99 por ciento de los vehículos.

Así lo publicó Surtidores, luego de que uno de sus periodistas asistiera al encuentro.

En la convención de PEI en Las Vegas se muestran los avances en el retail de las estaciones de servicio. Foto: @ShieldsHarperCo.

Los números que se dieron a conocer en el encuentro dicen que si bien hay un avance en la cantidad de autos impulsados a electricidad, la penetración es muy baja (1,1% en los Estados Unidos), y que de ese porcentaje, un 80% corresponde a autos híbridos, que son una combinación de combustible tradicional con energía eléctrica.

“Aunque los coches eléctricos en los Estados Unidos han mostrado un crecimiento del 20%, hay que tener en cuenta que hablamos de decimales de crecimiento, lo que retardará considerablemente la llegada de esta tecnología por lo menos hasta niveles relativamente importantes”, detalla César Perrone, el representante de Surtidores en el NACS de Las Vegas, en su artículo.

Los petroleros también dicen que no es cierta la creencia de que los autos eléctricos no contaminan, y explicaron que en caso de que en el mundo hoy todos los coches fueran eléctricos, “la contaminación por las baterías de litio en desuso subiría a niveles asombrosos, mayores a la contaminación que pueden generar los gases del combustible”.

Es cierto que hay que tomar con cuidado estos datos, porque fueron vertidos en una serie de conferencias organizadas por una de las partes interesadas en que el petróleo siga siendo el impulsor clave del transporte. Sin embargo, la importancia del encuentro también debe sopesarse a la hora de sacar conclusiones.

Los petroleros también advierten que hay demasiados vaivenes en las normas de los países respecto de los autos eléctricos como para decidir apuntar en ese sentido todas las inversiones. Dice Perrone: “Se citó el ejemplo de lo que sucedió en los Estados Unidos, durante el gobierno de Obama los coches eléctricos tuvieron beneficios fiscales, lo que hizo crecer el porcentaje de utilización, pero cambió radicalmente al asumir Trump, quien suspendió todos los beneficios”.

Estudio en Suecia

En la misma línea de razonamiento, un estudio realizado por el Instituto Sueco de Investigaciones sobre el Medio Ambiente sobre si es real la disminución prometida de emisiones contaminantes, sostiene que construir una batería de coche Tesla contamina lo mismo que un vehículo de combustible tradicional durante ocho años.

Los investigadores se basaron en las estimaciones realizadas sobre cuánto CO2 se expulsa a la atmósfera para producir una batería. Según sus cálculos, para fabricar una batería de un coche Tesla es necesario producir 17,5 toneladas de dióxido de carbono. El estudio completo.

El mes pasado se conoció que Volkswagen parece que está teniendo un desajuste en sus presupuestos y una de las divisiones más afectadas es la división de autos eléctricos, la cual ha tenido un costo de 23 millones de dólares.

“La carga para nuestra empresa, como el costo de sacar al mercado los autos eléctricos, fue más alto de lo esperado”, indicó Herbert Diess, CEO de VW.