En China se venden menos autos: GM, VW, Ford y BMW sienten el impacto

Las ventas en el mercado vehicular más grande del mundo en volumen están cayendo y eso genera problemas para muchas de las principales marcas mundiales, que centran en China buena parte de su crecimiento.

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Si China se cae, nos caemos todos. Esa parece ser la lógica que impera por esos tiempos en el mercado automovilístico internacional, en el que gran parte de las ventas de muchas de las marcas más importantes están apalancadas en el gigante asiático.

China es, desde hace ya una década, sostén de ventas para los principales fabricantes de automóviles. ¿Necesitaban volumen? Allí estaba el enorme mercado de 1.200 millones de habitantes para lograrlo.

A medida que la clase media china comenzó a despertar (o a nacer), millones de consumidores tuvieron el dinero para invertir en automóviles.

Para tener una idea: para General Motors y Volkswagen, China genera más ingresos que Estados Unidos o Europa.

Pero nada es para siempre, la economía china perdió impulso, la guerra comercial con los Estados Unidos recrudece y las empresas que utilizaron al gigante asiático para explicar buena parte de su volumen de ventas, tienen dificultades.

Por ejemplo, Volkswagen dijo el martes que sus ventas en China cayeron casi un 11% en septiembre. Fue un día después de que la estadounidense GM diera sus propios números: 15 por ciento menos en el China en el tercer trimestre.

A esto hay que sumarle que Jaguar Land Rover cerró una de sus fábricas británicas durante dos semanas después de que sus ventas en China cayeran un 46% el mes pasado y que las de Ford sigan en caída desde hace meses.

Jaguar F-Pace. Foto: Jaguar Land Rover Limited

Para peor, el FMI advirtió esta semana que la guerra comercial recrudecerá y afectará el crecimiento de Estados Unidos y China en 2019.

En baja

Los últimos datos de la Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM) dicen que las ventas totales cayeron en julio y en agosto, y aunque sea en porcentajes bajos, en volumen, golpean duro en las finanzas de automotrices como VW y GM, que explican buena parte de sus ventas totales en ese mercado.

Según la consultora Trivium, con sede en Beijing, después de años de crecimiento astronómico, el mercado automotriz de China está “regresando a la Tierra”. Para la misma firma, empeorará cuando los nuevos estándares de emisiones de gases entren en vigencia en 2019, ya que algunos consumidores podrían decidir retrasar sus compras.

Las marcas extranjeras son las más afectadas por el desplome. Sólo las ventas de modelos estadounidenses cayeron 20% en agosto en comparación con el año anterior, más del doble de la caída sufrida por sus rivales chinos, según datos de la misma CAAM.

En ese mismo mes, el total de la venta de automóviles en China disminuyó en comparación con el mismo mes del año anterior. Se comercializaron 2,1 millones de unidades, una caída del 11,3% en las ventas en comparación con julio y una baja interanual del 3,8%.

Consumo

Unas de las complicaciones que enfrentan algunas marcas es el consumo de gasolina. Compañías como Jaguar Land Rover y GM fabrican y venden mayoritariamente SUV, autos grandes con alto consumo de combustible, lo que hace que sus vehículos sean menos atractivos a partir de un reciente aumento en los precios.

“Otras marcas, como Ford y BMW, están sufriendo una baja porque tardaron en presentar sus últimos modelos, lo que hace que los consumidores estén más dispuestos a esperar hasta que algo más nuevo llegue al mercado”, explican en CNN Business.

Por otra parte, la imposición de nuevos aranceles a los autos llegados desde los Estados Unidos, la respuesta de China a una práctica similar adoptada por Donald Trump, encarecerá algunos modelos. Daimler, la empresa matriz de Mercedes Benz, ya advirtió en junio que los nuevos aranceles en sus SUV de fabricación estadounidense afectarían sus ganancias.

BMW había dicho en julio (y lo reafirmó en septiembre) que había tenido que elevar sus precios en los SUV que exporta desde Estados Unidos a China.