Gabriel García Márquez y otros escritores que pisaron el mundo de la publicidad

México, DF.- Con la muerte de Gabriel García Márquez, el pasado jueves 17 de abril, regresó a las primeras planas su legado de novelas y obras periodísticas; sin embargo, el ganador del Premio Nobel en 1982 también tuvo un pasado como publicista, al igual que otros afamados escritores.

Más notas relacionadas:
Marcas también dan el último adiós a Gabriel García Márquez
Muerte de García Márquez impacta Twitter con más de 12 millones de impresiones
3 frases de Octavio Paz aplicadas a la mercadotecnia

Aunque siempre ha existido cierta polémica sobre la autoría de los lemas publicitarios de los escritores, algunas frases o jingles se les atribuyen oficialmente a ellos, como documentó el publicista y escritor Eulalio Ferrer en su libro Por el ancho mundo de la publicidad.

En el caso de García Márquez, a él se le atribuye haber creado el lema “Yo, sin Kleenex, no pudo vivir”, frase que hiciera famosa a la marca de pañuelos desechables desde la década de los 60.

Durante los años de 1940 las marcas gustaban que su publicidad se realizara con rimas que dejarán claro el nombre del producto en la mente de los consumidores, un ejemplo fue el lema “De los astros el sol… De los Habaneros Ripoll”, atribuido al célebre poeta y ensayista Salvador Novo.

Otro reconocido poeta fue Ricardo López Méndez, autor del poema México, creo en ti, quien en la mitad del siglo pasado se desempeñó como uno de los mejores publicistas en el país. A él se le adjudican dos lemas, el primero se trata de una marca de cosméticos que se anunciaba con la frase “Tangee: el lápiz labial que jamás ha revelado el secreto de un beso”, así como “Tan exacto como el girar de las estrellas”, de la marca de relojes Tissot.

Por otra parte, a Fernando del Paso, autor del libro Noticias del Imperio, se le debe la composición literaria de un jingle altamente pegajoso de la marca de productos enlatados Del Fuerte.

Al propio Eulalio Ferrer, integrante de la Academia Mexicana de la Lengua, y cuyas obras escritas se enfocaran a la publicidad, se le reconoce por la famosa frase “El Brandy que tiene el don”, con la que se anunciaba la bebida de Casa Domecq.

Así, el ingenio con el que los escritores dieron vida a obras, personas y mundos, como el Macondo de García Márquez, también les permitió no pasar desapercibidos en el mundo de la publicidad.