Evolucionar de Meeting Planner a Happy Manager, más que una filosofía, ¡es una necesidad!

El Event Marketing es la planeación de uno o varios eventos como una herramienta estratégica de mercadotecnia para promocionar un producto, servicio, causa u organización, que va dirigido a un Target específico donde los asistentes se reúnen física o virtualmente por medio de una invitación de un cliente.

 

Los Meeting Planners somos aquellos que planeamos, coordinamos y ejecutamos los eventos corporativos con base en las necesidades, preferencias y presupuestos de cada uno de nuestros clientes. Somos aquellos que entendemos que nuestra labor va más allá del glamour que representa recibir a un número de importantes invitados y nos orientamos de lleno a trabajar en cada detalle y en cada momento del evento; en las mejores y en las peores circunstancias que se puedan llegar a presentar.

Como todo en la vida, la evolución es un proceso constante e inerte al ser humano; y los Meeting Planners, no somos la excepción. Hace dos décadas nuestra misión principal era ofrecer tranquilidad a nuestros clientes, que nos delegarán de manera total el estrés y que ellos pudieran “literalmente” dormir tranquilos.

La realidad es que actualmente esta oferta de valor se ha convertido en un commodity: me gustaría pensar que todos los organizadores de eventos están conscientes que darle tranquilidad al cliente ya es un elemento general, que no aporta más méritos. Me atrevo a aseverar  que los meeting planners que no han asimilado esta idea, simplemente no pueden ser parte de esta dinámica industria.

El segundo peldaño importante para los Meeting Planners, fue crear e integrar “experiencias vivenciales” en los eventos, lo que ha resultado muy exitoso porque a los asistentes les gusta la interacción y la participación en diversas actividades. Ahora nuestro reto, según mi punto de vista, es ir aún más lejos, no solamente crear experiencias, sino darle un sentido especial a cada experiencia. Transformarte en un Happy Manager implica trabajar con la razón, con el corazón y con las manos; es entender que la felicidad no solamente es buena para ti y para tu equipo de trabajo; es deducir que la felicidad genera beneficios concretos para los negocios.

Hablar de la evolución de Meeting Planners a Happy Managers probablemente les suene, por el momento, un tanto filosófico o inclusive hipotético, pero como lo dijo Charles Darwin: “El que sobrevive no es el más fuerte ni el más inteligente; es aquel que es más adaptable al cambio”. Y si algo es indispensable en la industria de las reuniones, es la incesante innovación.

Es preciso considerar como un propósito vital de los eventos corporativos, lograr que los asistentes vivan momentos de felicidad a través de la oportunidad de experimentar la vida con un enfoque positivo y de utilidad, y sobre todo, brindarles un sentimiento de pertenencia que contribuya a elevar su autoestima y reconozcan que su existencia tiene un valor para los demás.

Tengo la certeza de que los Meeting Planners estamos entrando a un proceso de progresar a ser Happy managers, de tal manera que podamos ofrecer experiencias óptimas que generen satisfacción, gusto, placer, al mismo tiempo que logren transmitir los mensajes y objetivos principales y estratégicos de cada cliente. El verdadero valor radicará en crear momentos de felicidad que ayuden a que las personas encuentren aún más sentido a sus profesiones, a sus hobbies, a sus amigos, a sus familias, a sus vidas.

Estoy seguro que en la industria de reuniones veremos que poco a poco los asistentes van a preferir asistir a eventos que les aporten no nada más nuevos conocimientos, sino una mejor calidad de vida tanto social, económica, política y ecológica.

Pienso que para convertirte en un exitoso Happy Manager debes de tener suficiente experiencia -entre 5 y 10 años- como Meeting Planner y contar con las credenciales y certificaciones necesarias; y no está de más adquirir mayor comprensión de materias como coaching, psicología y filosofía.

Si bien no es misión y mucho menos obligación para los Meeting Planners evolucionar a Happy Managers, recomiendo que lo consideren como una opción adecuada para seguir navegando en un inmenso mar lleno de olas que hacen de nuestra profesión un camino inmensamente desafiante.