Esperó más de 40 años para poder llamarse como un superhéroe

Ésta es la particular y perseverante historia de Rodolfo, cuyos padres no pudieron ponerle Thor. Hasta ahora, gracias a la reforma del Código Civil.

Hasta los grandes cambios que se hicieron en el Código Civil en Argentina en 2015, los nombres que se podían poner a las personas estaban circunscriptos a un número limitado. Eran muchos, pero no eran infinitos, y entre ellos no figuraba Thor, claro.

Es por esto que, en la década de 1970, los padres de Rodolfo Sittoni, un argentino nacido en la Provincia de Córdoba, no pudieron ponerle “Thor” a su hijo, como el dios nórdico del trueno y también superhéroe.

Lo querían llamar así, pero no por fanatismo por el héroe de historietas, sino porque deseaban que su hijo honrara a su padrino, de origen noruego (Thor Jacobson).

Obligados, le pusieron Rodolfo, pero todos, siempre, lo llamaron Thor.

Ya en en 1970, Daniel y Norma (los padres) iniciaron una demanda que falló en su favor. Sin embargo, al poco tiempo la Justicia dictó una “medida correctiva” que impidió cumplir el deseo. El juez decía que era un nombre extravagante, ridículo y contrario a “nuestras costumbres”. En otro párrafo, se señalaba que el nombre no permitía saber sin generar equívoco el sexo de la persona.

Pasaron más de 40 años, en 2015, cuando Thor (o Rodolfo) inició un nuevo intento. “El nuevo Código Civil dice que si afecta a mi identidad y se acredita que el uso de ese nombre hace a mi identidad, se justifica que el juez me reconozca el cambio”, dijo a La Voz quien hoy es abogado. “Se abre una puerta a la discrecionalidad del juez que me conceda tener ese nombre. Antes no me dejaron”, agregó. Para Sittoni, no se trata de un capricho ni de un apodo. “Mi identidad se completa con ese nombre”.

Ahora, un juez civil emitió un fallo favorable. “Es un día histórico para mí”, le dijo a La Voz del Interior. “Al quedar firme la sentencia, ya es cosa juzgada y no se puede tocar. Yo ya tuve un fallo a favor, pero el Registro Civil apeló y tuvieron que pasar todos estos años para que se cumpliera”, lamentó.

“Hoy me siento completo, parece mentira, pero el nombre hace a la identidad. El nombre te completa como persona, no tengo que dar más explicaciones de por qué soy este que soy”, señala.

El protagonista de la historia ya puede llevar el nombre correcto en su documento y también en su diploma de abogado.

La reforma permite nuevos nombres

El nuevo Código Civil permite una amplia variedad de nombres. Gracias al cambio, existen menos restricciones y la única limitación es que no “lesione el honor” del bebé ni resulte ofensivo.

Ya nacieron bebés a los que les pusieron Pol, Venus y Frutilla. También nacieron Gohan (como uno de los personajes principales de Dragon Ball Z) y Heaven que significa paraíso en inglés.

Aunque no todos lo lograron, una pareja de la localidad de Villa Constitución intentó ponerle a su bebé Yerbabrava (como la banda de cumbia), pero la solicitud fue rechazada, por considerarlo demasiado peyorativo.