Tus conocimientos de publicista o marketero se pueden aplicar a todo en la vida

Muchos piensan que si se reciben de publicista o marketero y no trabajan en una agencia de publicidad, han fracasado. Atención: no es así.

Foto: Sergio Berenguer, Facebook El Wachin
Foto: Sergio Berenguer, Facebook El Wachin

Todos los años, miles de alumnos de toda Latinoamérica se gradúan en carreras relacionadas con la publicidad, el marketing y la comunicación. Sin embargo, no hay lugar para todos en el mercado laboral.

Así, cuando pasan los meses y no consiguen un trabajo directamente relacionado con lo que estudiaron, creen que han fracasado. Y no es así.

Todos los conocimientos adquiridos sirven y se pueden aplicar a muy diferentes emprendimientos. En cualquier dirección en la que se avance en la vida laboral, el marketing es clave y lo que hará la diferencia con tus competidores.

Un ejemplo interesante es éste en la Argentina. Se trata de Sergio Berenguer, que se recibió de publicista en la ciudad de Mar del Plata, en la Costa Atlántica del país, y actualmente reside en Balcarce, donde tiene una tienda de alimentos y bebidas (El Wachín).

¿Qué hizo Berenguer? Simple: utilizó sus conocimientos en marketing digital para aplicarlos en la promoción de su comercio. La acción más importante: videos en Facebook publicitando, él mismo, ofertas para sus clientes.

Este es uno de los varios videos que filmó.

“Todas las grandes marcas con las que trabajan comercios como el mío tienen campañas, acciones o promociones para los clientes mayoristas, pero la mayoría se destinan a grandes cadenas y poco y nada quedan para los minimercados o almacenes chicos. Así que me puse a pensar de qué manera podía proponer algo lo suficientemente tentador como para acceder a esos beneficios”, dijo Berenguer a Pulso Geselino.

Al mejor estilo Jimmy McGill en Better Call Saul, se le ocurrió filmar una serie de videos en Facebook que fueron un éxito: miles de reproducciones y un enorme alcance, según publicó Día a Día.

Las marcas tomaron nota de este impacto y empezaron a concederle beneficios y bonificaciones. “En este rubro, uno gana más con la compra que con la venta. Es decir: la diferencia se hace peleándole un buen precio al proveedor, no arrancándole la cabeza al que viene al mostrador. La diferencia está ahí”, afirmó el comerciante/publicista a Pulso Geselino.