No es nuevo hablar de que la industria cinematográfica está detenida por completo, al no haber estrenos posibles, los ingresos están básicamente en cero y esto tiene preocupadas a las principales productoras, incluso las del tamaño de Disney.

La compañía de Burbank, California, no pasa por su mejor momento y prueba de ello es que evaluará de manera meticulosa cada una de sus próximas películas a estrenarse y proyectos para determinar su futuro, esto a raíz del impacto del coronavirus.

Una visión del CEO de la compañía

Si bien, Disney para nada está diciendo que desistirá en su estrategia de llevar sus títulos más ambiciosos a las carteleras de cine y mantenerse como la líder de las taquillas a nivel global, ciertamente entiende que el contexto es complejo y, hoy por hoy, la compañía necesita ser rentable.

Esto es lo que se lee de las declaraciones del CEO de la firma Bob Chapek, durante una llamada de ganancias el martes, retomadas por CNBC, en las que el ejecutivo señala que se evaluarán cuidadosamente sus opciones en el futuro.

Creemos mucho en el valor de la experiencia del cine en general para lanzar películas de gran éxito. (…) Como saben, tuvimos siete películas de 1 mil millones dejares -en taquilla- durante 2019, pero también nos dimos cuenta que, debido a la dinámica cambiante y evolución de los consumidores, o debido a ciertas condiciones como el Covid, es posible que tengamos que hacer algunos cambios en esa estrategia general simplemente porque los cines no están abiertos, o no están abiertos en la medida en que alguien necesita ser financieramente viable. Así que vamos a evaluar cada una de nuestras películas en una situación caso por caso, como lo estamos haciendo ahora, durante esta situación de coronavirus”, dijo el ejecutivo.

¿Un efecto Netflix?

Es probable, las declaraciones de Chapek se dan de manera paralela al enfrentamiento que tuvieron AMC Theatres y NBC Universal, luego que la dueña de Universal Studios decidiera lanzar “Trolls World Tour” (la secuela de Trolls) directo en servicios de video on-demand (VOD) en Estados Unidos.

El problema fue que AMC, que por cierto es la cadena de cines más grande del mercado estadounidense amagó cono no exhibir las películas de la productora luego que el CEO de Universal Pictures, Jeff Shell, declarara que están evaluando estrenar películas simultáneamente en cines y el servicio premium de streaming. Postura que también asumió la cadena Regal Cinemas.

La disputa pareciera poner en aprietos a las productoras, sin embargo, “Trolls World Tour” ganó más 100 millones dólares en plataformas digitales a tres semanas de haber sido lanzada. Considerando que es su primer intento y que Trolls (2016) recaudó 347 millones de dólares en taquillas a nivel global, de acuerdo con IMDB, la realidad es que lo logrado por este proyecto no va nada mal.

Dicho lo anterior, Disney sabe que tiene en los estrenos cinematográficos una fuente de ingresos substancial, el año pasado recaudaron más de 11 mil 130 millones de dólares, de los cuales más de 9 mil millones se repartieron entre siete películas (Avengers: Endgame, Captain Marvel, The Lion King, Toy Story 4, Frozen 2, Star Wars: Episode IX – The Rise of Skywalker y Aladdin), lo que quiere decir que hubo producciones que no fueron tan exitosas. Si a esto le sumamos que no todos los años tiene hits del MCU y de remakes live action de sus clásicos, la preocupación de la compañía es sustentada.

Aunado a ello, tiene en puerta un piloto más, si “Artemis Fowl”, que llegará exclusivamente a Disney+ a finales de este mes logra tener un impacto similar a “The Mandalorian”, podría reforzar la idea de que algunas de sus producciones pueden ir directo o de manera simultánea a la plataforma de streaming, no olvidemos que la nueva versión de “Lady and the Tramp” cumple estas características.

“(…) Todas nuestras otras películas han sido reprogramadas teatralmente más adelante en el año, por lo que creemos mucho en el poder de esa plataforma de lanzamiento para nuestras grandes películas”, dijo Chapek y al parecer tiene mucha razón.

Es decir, un efecto Netflix es posible dado que hoy las grandes productoras no dependerán de que todas sus películas vayan directamente a las salas de cine, en cambio, pueden combinar la estrategia de sólo apostar por este canal en aquellas que tengan el potencial de garantizar su rentabilidad y, con ello, evitar casos como Pacific Rim: Uprising que pese a recuperar la inversión no recaudó lo esperado, o X-Men: Dark Phoenix que se convirtió en la película de peores resultados en 2019, representando una pérdida de 133 millones de dólares.

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