Didi, el jugador que reclama su trozo de pastel en movilidad

Didi busca liderazgo en tecnología, pues apuestan fuertemente por la inteligencia artificial, sensores en vehículos, big data y navegación aumentada

2014, una nueva opción de transporte público llega a la Ciudad de México: la estadounidense Uber se instala en nuestro país para ofrecer un servicio con altos estándares de calidad; por fin los usuarios tenemos una opción de movilidad digna en la que los conductores brindan un trato de primer nivel (en cada viaje incluso ofrecen al pasajero una botella de agua), sus unidades están impecables e incluso los precios por viaje no distan mucho de lo que cobran los taxis convencionales.

Cuatro años después, Uber cuenta con 250 mil socios conductores en 44 ciudades de México y 8 millones de usuarios. Aunque frecuentemente se cita como ejemplo del éxito de la economía colaborativa (el corporativo sólo presta la plataforma y no es dueña de un solo auto de alquiler), no goza de la mejor reputación.

La realidad de Uber, tras el paso de estos años, es que el beneficio de la botellita de agua fue lo menos importante que los usuarios perdieron, pues su crecimiento en México, traducido en la alta demanda de viajes y la necesidad expedita de reclutar a nuevos socios conductores, ocasionaron que la compañía relajara sus controles de seguridad a la hora de contratar a chóferes, lo que ocasionó sonados casos de violencia a pasajeros, como acoso, asaltos e incuso violaciones sexuales y feminicidios.

Así, ante la necesidad de servicios de transporte dignos en la Ciudad de México y otras no menos conflictivas, han aparecido servicios similares a Uber, como Cabify e Easy Taxi, pero ninguno ha logrado posicionarse como una real amenaza para Uber, un lugar que se inclina a ocupar la recién aparecida Didi, una empresa de origen chino cuya acelerada penetración amenaza con arrebatarle parte del mercado a la empresa norteamericana.

Aunque poco o nada se había escuchado de Didi Chuxingen en México, se trata de la compañía de viajes compartidos más grande del mundo. En la actualidad da servicio a 550 millones de clientes con 30 millones de viajes diarios en países como Japón, Brasil y Australia, además de su natal China.

De acuerdo con la información publicada a raíz de su incursión en México, Didi apuesta también por ser el líder mundial en la revolución del transporte. Por esta razón, la empresa china busca liderazgo en tecnología, pues apuestan fuertemente por la inteligencia artificial, sensores en vehículos, big data y navegación aumentada, lo que podría resolver algunos problemas que presentan las demás compañías en términos de congestión de tráfico y rutas eficientes.

Por lo pronto, Didi se suma a la lista de compañías que pretenden mejorar la movilidad en ciudades sumamente complicadas. Aunque el único servicio que ofrece Didi en México es, por ahora el servicio “Express” y aún no cuenta con una opción de viajes compartidos como el Pool de Uber, se prevé que en poco tiempo la firma expanda su catálogo de servicios como en otros países, muy importante si consideramos la saturación del parque vehicular de la ciudad de México que asciende a 5 millones de unidades y es primordial la utilización de opciones alternas al auto, como bicicletas privadas y compartidas, nuevas líneas de Metro y Metrobús, scooters eléctricos de alquiler, motonetas eléctricas en renta y cualquier opción que se sume para que el ciudadano chilango opte por moverse en todo menos en automóvil.

De esta manera, el líder mundial en viajes compartidos ya tiene presencia en nuestro país y será el tiempo el que defina si su calidad y atractivos precios son valores de marca que serán permanentes o se desvanecerán una vez que la compañía logre su posicionamiento entre el público mexicano.