• Las personas que presentaron la demanda aseguran que buscaron el anonimato por miedo a represalias

  • En específico, señalaron que temían que el presidente utilizara Twitter para descalificar sus acusaciones

  • Según el litigio, miles de personas en EEUU fueron víctimas del esquema de marketing fraudulento

El presidente de los Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, es una figura controversial. No solo sus niveles de aprobación son, como lo indica FiveThirtyEight, altamente divisivos. Su errático comportamiento ha tenido efectos determinantes en la política y economía global. Además de enfrentar un complejo proceso por posible obstrucción de justicia, ahora el mandatario tendría que enfrentar otra demanda.

Según Bloomberg, cuatro personas, cuya identidad permanece anónima, presentaron una demanda colectiva contra el presidente de EEUU. El grupo afirma que Trump, su compañía y tres de sus hijos participaron en un esquema para que la gente invirtiera en proyectos de marketing y un seminario en vivo fraudulento. El proceso, que inició en octubre pasado, acaba de recibir el visto bueno de una juez de distrito en Manhattan para iniciar las pesquisas legales.

Consecuencias de una demanda colectiva

No es poco común que compañías y organizaciones comerciales se enfrenten a un proceso de este tipo. Hace un año, la Profeco interpuso una demanda colectiva contra Viva Aerobus por varias fallas en su servicio. También Nintendo podría enfrentar un litigio similar por las fallas de fábrica de sus Joycon. Twitter y AT&T, en momentos distintos, también se han visto envueltos en conflictos con múltiples empleadas y usuarios, respectivamente.

Hay varias ventajas de una demanda colectiva. Como lo menciona HG.org, permite a un grupo de personas de relativamente pocos recursos o capacidad legal enfrentarse a organizaciones (y, en este caso, individuos) mejor preparados. Además, por el alto perfil que suelen tener estos litigios, suelen establecer nuevos estándares de acción y negocio para las industrias.

Queda claro que el presidente de EEUU no es precisamente un empresario modelo. Sin embargo, la resolución de esta demanda colectiva específica podría establecer un peligroso precedente de qué es un proyecto fraudulento o no. Y, para los negocios legítimos, esto podría significar mayores problemas al momento de ofrecer capacitaciones o lanzar nuevos emprendimientos de marketing.