• En promedio, el costo de la innovación en un nuevo producto es de unos 15 millones de dólares

  • 42 por ciento de las empresas no invierten en innovación porque creen que tarda demasiado en desarrollarse

  • Otro 32 por ciento cree que es complejo el proceso de la innovación por la selección de ideas prometedoras

Hay varias formas para definir la innovación.  En tecnología, generalmente se entiende como el desarrollo de nuevos y mejores productos y servicios. En tendencias, podría utilizarse para describir a una ola de comportamientos del consumidor que gana fuerza rápidamente. En el contexto de las compañías, incluso puede significar un valor contrario a la regulación. Sin importar qué significado se le dé, es algo que las marcas buscan con gran desesperación.

Pero parece que es muy difícil para las marcas realmente alcanzar la tan preciada innovación. De acuerdo con Vision Critical, el 85 por ciento de los nuevos productos fallan en el mercado. A la vez, Future Shapers apunta que es un “contribuidor para incrementar la productividad de las organizaciones”. A eso se le debe agregar que, en cifras de Viima, ocho de cada 10 marcas reconocen tener tantas o más fallas en estos procesos como en todo el resto de su compañía.

Es evidente que hay problemas comunes para las marcas en su búsqueda por invertir en la innovación. En este sentido, también debería haber soluciones generales para los retos de la gran mayoría de las compañías. Sandipar Roy, CSO de Isobar APAC, apunta que todas las empresas pueden seguir cinco pasos concretos para maximizar su potencial de innovación. Y así, asegurar que sus compañías tengan el mejor prospecto económico posible para el futuro.

Crear el significado de la innovación

No es válido que las compañías traten simplemente de renovar sus procesos y productos solo porque sí. Debe haber una razón expresa y concreta detrás del deseo de la innovación. Si las marcas solo empiezan a buscar soluciones sin tener problemas que resolver, pueden perder mucho dinero en gastos de desarrollo e investigación para nada. Es fundamental empezar sabiendo las necesidades de la audiencia, y después buscar satisfacerlas lo mejor posible.

Invertir en la disrupción del mercado

Una posición muy común de las marcas es tratar de buscar formas de mejorar un producto o servicio ya establecido. Aunque no tiene nada de malo este enfoque, no puede ser el único que prevalezca en la empresa. Buena parte del sentido de la innovación tiene que ver con buscar a qué otros mercados se pueden expandir las actividades de la compañía. Más crucial aún, identificar qué le falta a la audiencia para obtener un sentimiento de satisfacción.

Buscar aceleradores de la innovación

La tecnología es una herramienta fundamental para las actividades de las compañías. Pero no solo sirve para mejorar las tareas ya existentes. También es un componente crucial al buscar una transformación continua del modelo de negocio. En este sentido, es importante que las marcas busquen siempre adoptar, no rechazar, los sistemas y plataformas más nuevos. Así tendrán la oportunidad de detectar, antes que el resto, oportunidades económicas valiosas.

Priorizar las soluciones a escala

No vale la pena crear una innovación que solo tendrá un efecto muy limitado en el mercado. Una idea puede ser muy valiosa para algunos consumidores, pero si no se puede escalar, no resultará en una ventaja económica para la empresa en cuestión. Es crucial que, al buscar nuevos sistemas de monetización, las compañías siempre tengan en mente la posibilidad de proporcionarlo a un público masivo. De lo contrario, no habrá un buen retorno de inversión.

Integrar la innovación con el core-business

Uno de los retos más importantes de las marcas al monetizar una idea genial es trasladarla correctamente al modelo de negocio principal. De nada sirve que una empresa encuentre una oportunidad de gran potencial si no sabe cómo impulsarla a través de otras plataformas y unidades de su estructura. Una compañía no puede crecer si todas sus secciones no están trabajando al unísono. La integración de procesos es el factor clave para el éxito a largo plazo.