¿Cómo enfrentar el “luego te llamamos” después de una entrevista laboral?

Llegas puntual a la entrevista, todo transcurre con normalidad, a pesar de los nervios que sentías antes de entrar ahora las cosas fluyen y estás seguro que ha sido una gran oportunidad. Poco antes de despedirte, escuchas de parte de tu entrevistador la siguiente frase: “Muchas gracias por venir…luego te llamamos”.

Si todo salió bien y ese puesto de trabajo era para ti, entonces en efecto te llamarán y podrás evaluar si te conviene o no la oferta laboral. Sin embargo, en muchos de los casos, tendrás que saber manejar la frustración y todos aquéllos sentimientos que cualquier persona ha experimentado al no ser elegido para un puesto de trabajo que le gustaba, deseaba o necesitaba.

A continuación 4 puntos clave que debes considerar para seguir adelante y no desanimarte:

  1. Toda entrevista es un ensayo y una gran oportunidad de mejorar: No permitas que tu autoestima se vea afectada porque no te llaman o no te contratan. En los siguientes puntos podrás ver que muchas veces no es que tu perfil no encaje sino que hay algunas otras situaciones que llevan a la empresa a tomar una decisión distinta. Ninguna entrevista es una pérdida de tiempo, ni una derrota ni una mala experiencia. Siempre que tengas la oportunidad de presentarte a una entrevista, hazlo. Aún cuando estés contento en tu puesto actual, el poder identificar como está valorada tu posición en el mercado, qué ofrecen otras empresas, si estás siendo bien remunerado, y como te desempeñas al “vender” tus conocimientos y experiencia es muy recomendable. Cada entrevista es una oportunidad para detectar en qué aspectos tienes que mejorar y un excelente ensayo para entrar a la próxima mucho más preparado y seguro de ti mismo.
  2. No eres tú, son ellos: En ocasiones hay empresas que suelen dar preferencia a los candidatos que se postulan dentro de la misma empresa. Seguramente tienes un perfil impecable, pero cuando surgió la necesidad de cubrir la vacante posiblemente un buen candidato dentro de la misma empresa “alzó la mano” o fue considerado para esa posición. En muchas ocasiones las empresas prefieren dar prioridad al crecimiento interno de sus empleados que contratar a alguien externo. Por lo tanto, nuevamente cuida mucho los mensajes que te cuentas internamente, y recuerda, hay ocasiones en que: no eres tú, son ellos.
  3. Que siempre sí, que siempre no: A veces las empresas manifiestan urgencia en cubrir un puesto de trabajo, se invierte tiempo y recursos en el proceso de reclutamiento y de pronto se cierra la vacante. Hay motivos muy diversos por lo que suele ocurrir esto, sin embargo puede ser una posibilidad más de porque no te llamaron.
  4. El trabajo se lo dieron a alguien más, descubre en qué eres único y cuál es tu propuesta de valor: No olvides nunca, mandar un mail de agradecimiento y aprovechar la oportunidad para conocer el estatus de la vacante. Ojalá más entrevistadores trabajaran en una comunicación honesta y amable al dar retroalimentación a sus postulantes. (No es válido ser descortés, grosero o prepotente) sí el trabajo al final se lo dieron a alguien más, no te compares, no te victimices, no sufras. Intenta descubrir y tener muy claro qué es lo que te hace único y poténcialo al máximo. ¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿Qué puedes ofrecer que te haga valioso en tu próxima entrevista de trabajo? Dedica tiempo a reflexionar sobre el proceso que viviste y cómo podrías hacerlo mejor la próxima vez. Recuerda: No son tropiezos, son oportunidades. ¡Confía en ti!

Napoleón Bonaparte decía “El triunfo no está en vencer siempre, sino en nunca desanimarse” yo digo que no debes perder el ánimo, la motivación y el entusiasmo; el éxito lo puedes descubrir muchas veces más en el proceso que en el resultado.