6 consejos para evitar la saturación de la Internet durante la cuarentena

La pandemia del coronavirus disparó el uso y consumo de Internet, especialmente entre la población joven. Se calcula que se han alcanzado cifras de uso cercanas a los 9,1 terabits por segundo. En concreto, se está registrando un aumento de Internet para consultar información del coronavirus, mantener video conferencias con familiares o ver películas.

Las visitas a portales de noticias crecieron en 60 por ciento, y el ‘streaming’ de video se duplicó en algunos países. También aumentaron los videojuegos en línea.

Por otra parte, el traslado de actividades de lugares de trabajo y sitios de reunión a la obligada reclusión en casa para evitar el contagio y la propagación del Covid-19, también ha contribuido en forma significativa para el incremento en el tráfico de la web, que según estimaciones se ha disparado hasta en 40 por ciento.

Se trata de un efecto lógico aunque no previsto del trabajo en casa, que mientras las personas esperan en sus hogares que amaine la pandemia, recurran a todo tipo de sitios en línea o conversen de manera virtual.

En Italia y Corea del Sur el video streaming casi se duplicó en su uso, señaló Matthew Prince, director ejecutivo de Cloudflare, dedicada a la seguridad e infraestructura en internet.

Un patrón similar emergió en Estados Unidos luego de que el presidente Donald Trump declaró al país en estado de emergencia, con aumento de 20 por ciento en el tráfico.

El pico de los video chats que antes se daba en las tardes ahora se registra a mitad de la jornada laboral, mientras que el pico de visitas a sitios como Netflix ocurre a las 11 de la mañana, indicó Prince.

Además, las redes privadas (VPN) que emplean las grandes empresas o instituciones educativas y académicas, han comenzado a enfrentar problemas, en particular porque su diseño no fue hecho para que toda la fuerza de trabajo, o gran parte de ella, laborara fuera de lo que denomina el especialista “castillo corporativo”.

La nueva e inesperada demanda es una gran prueba para las redes de las empresas, que en Estados Unidos fueron requeridas 53 por ciento más la semana pasada y más del doble en Italia, señaló Patrick Sullivan, jefe de tecnología del proveedor de internet Akami.

A raíz del aislamiento social por la amenaza por COVID-19, el uso de internet en los hogares ha llegado a causar una saturación de la red.

Aunque los expertos confían en internet, diseñado desde su origen para responder a una “emergencia nuclear”, es evidente el riesgo de saturación ante la demanda creciente y la prolongación de la cuarentena en varios países.

Por lo anterior, es necesario hacer uso racional de la Internet. Debemos ser inteligentes, prácticos y tomar las herramientas adecuadas para no llegar al extremo de que las publicaciones nos lleven a mermar las habilidades y recursos que tenemos. Más allá de un uso racional de este importante recurso, también debemos frenar la recepción indiscriminada de mensajes que, paradójicamente, contribuye para la desinformación.

Lorena Mejía, Gerente de Operaciones de HughesNet proveedor de internet, asegura que la saturación de la web se debe a que muchas personas se han acogido al teletrabajo y algunos estudiantes deben continuar sus clases vía on-line. Sumándole, además, un consumo más alto de lo habitual de videos y películas mediante aplicativos de televisión, para pasar el tiempo durante la cuarentena. Según la especialista, el nivel de saturación de la red depende del tipo de paquete contratado, es decir, de la capacidad y la velocidad del plan. También depende del número de dispositivos que estén conectados a la red, ya que la capacidad del plan se dividirá para cada uno. No obstante -dice Mejía- , se pueden seguir algunas recomendaciones clave para que el servicio de internet no colapse y evitar que la navegación se vuelva lenta:

  1. Descargar el contenido audiovisual cuando sea posible: Con esto se puede ahorrar hasta un 50% de datos o de capacidad del plan. Por ejemplo, es preferible descargar una película a verla on-line, ya que en la descarga se usan menos datos (entre 500 a 600 Megas), mientras que su visualización en línea puede llegar a ocupar 1 Gigabyte.
  2. Actualizar equipos y realizar descargas en horas de bajo consumo: Lo más recomendable es no realizar la actualización de equipos y/o descargas previas de contenidos en horas pico, ya que esto exige más datos y colapsa la red. Algunas operadoras, incluso ofrecen planes con horas o bonos extra que pueden ser aprovechados para realizar esto sin consumir la capacidad del plan.
  3. Seleccionar el contenido y planificar el uso del internet en la familia. Es importante organizarse con la familia y designar a cada miembro tiempos y horas para el uso de internet. Para ello es importante, considerar quién necesita estudiar y a qué hora determinada, quién va a trabajar y qué contenido va a consumir, de manera que se puedan ver prioridades y planificar de mejor manera.
  4. Evitar la conexión de muchos dispositivos a la vez: Si existen 20 personas conectadas a la red, la capacidad del plan o los datos se verán divididos en razón de ese número de dispositivos. Esto ocasiona que la capacidad y la velocidad baje, lo que habitualmente se conoce como “internet lento”. Para evitar esto, lo más recomendable es desconectar a los dispositivos innecesarios y priorizar sólo a quienes lo necesiten.
  5. Utilizar la versión móvil de plataformas cuando sea posible: Cuando una página web o una plataforma cuenta con una versión móvil (para el celular), lo más recomendable es utilizar ésta opción, ya que son más livianas. Permite reducir significativamente el uso de datos y ayuda a que la conexión sea mejor.
  6. Ver el contenido en baja resolución: Tanto en celulares como en computadores y/o otros dispositivos es posible bajar la resolución o calidad de las imágenes o videos. Esto reduce el uso de datos y de la capacidad de los planes, mejorando la conectividad.

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Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM y Maestro en Relaciones Públicas por el CADEC, Es socio fundador y Vicepresidente Ejecutivo en AB Estudio de Comunicación y profesor del Máster en Comunicación Digital que imparten el CADEC y la Universidad de Cantabria. Distinguido como Maestro Emérito. Es autor y coautor de libros sobre relaciones públicas. Fue electo “El Publirrelacionista del Año 2013”, reconocimiento al que convoca la Asociación Mexicana de Profesionales de Relaciones Públicas (PRO-RP)