Números precisos de eMarketer proyectan que la cuota de marketing digital global crecerá al 42 por ciento en 2018, en comparación con el 31.5 por ciento de 2015. Esto incluye la inversión en publicidad digital.

En este segmento brilla el e-mail marketing. Las estrategias de este tipo siguen formando parte importante como una de las herramientas más efectivas por su nivel de alcance con las audiencias, por su alto nivel de retorno de inversión y por su versatilidad para la distribución de contenido.

De acuerdo con un estudio realizado por Adobe, el 63 por ciento de los consumidores prefiere recibir noticias de una empresa por medio del e-mail.

Por ello, resultan relevantes todos aquellos elementos que sumen a las estrategias de este tipo. Uno de los principales es el workflow.

Este, constituye una serie de acciones automatizadas, con posibilidad de programar de acuerdo con los comportamientos de los usuarios de internet. Es decir, es una cadena de email previamente preparada y programada, personalizada para cada contacto.

Para distinguir qué clase de e-mail conviene más a una compañía, el estratega debe preguntarse:

¿Cuál es el objetivo de la campaña automatizada en email marketing?
¿Qué constituye la meta final?
¿A qué target estará dirigido?

Conoce más sobre le tema, específicamente 4 indicadores de que es el camino al éxito en e-mail marketing, por medio de la infografía que hemos preparado para ti a continuación:

infografía_workflow_degradado