¡We are the Champions! Corolario operístico a todo pulmón con Freddie Mercury y su muy sesuda biopic en Bohemian Rhapsody

No es el momento para los perdedores, porque somos los campeones del mundo y el espectáculo debe continuar.

Película e interpretación en camino hacia su nominación al Óscar

Este pasado viernes 2 de noviembre del 2018, hubo oportunidad de disfrutar enormemente la histriónica, talentosa, espectacular y verosímil interpretación del actor Rami Malek, en el papel del difunto Freddie Mercury, (1946-1991) nacido como Farrokh Bulsara, cantante, compositor, pianista, y músico británico de origen parsi e indio, vocalista principal de la banda de rock “Queen”.

Con la excelente dirección de Bryan Singer, especialmente popular entre los aficionados a la ciencia ficción por sus trabajos en películas como X-Men o Superman Returns, la película alcanza alto nivel de calidad fílmica, sonoridad, y actuación, en una turbulenta historia de la cual no tenemos la menor duda que como película, así como su principal actor, serán nominados al Óscar de la academia del cine, reflejo de su esperado e indiscutible éxito en taquilla.

La película es una celebración de Queen a su música con una muy sensata y cruda biografía o biopic de su extraordinario y trágico cantante, Freddie Mercury.

Una ruda leyenda que enaltece a un rockero desenfrenado

La película es el relato de la vida de la banda de rock “Queen” a partir de la incorporación de Freddie Mercury, y de su relación de pareja con Mary Austin, quién llegó a ser clave en su desarrollo profesional y emocional, relación que se mantiene cumplidamente de 1970-1976, hasta que el propio Freddie manifiesta su homosexualidad, para que posteriormente Mary cumpla el rol de su mejor amiga hasta el día de su muerte; así también exalta su posterior relación sexual y apasionada con Jim Hutton, de 1985 a1991.

Freddie se distingue como un hombre extremadamente tímido, reservado, al grado de jamás facilitar entrevistas a medios de comunicación y menos tratar con nadie acerca de su vida privada, al grado de mantener en su círculo familiar hasta pocos días antes de agonizar su grave y mortal infección de sida.

La película lleva como título “Bohemian Rhapsody” que es una de las piezas más emblemáticas del grupo, de la cual se comenta que es la tercera más vendida a nivel mundial.

Queens y Freddie en las escenas de la película relativas a la grabación e interpretación en público de esta soberbia pieza, logran desplegar su señorío en el manejo de los instrumentos y en la interpretación de letra por parte de Mercury, mostrando en ella su conciencia de valores familiares ante estos momentos de su vida, su alto nivel culturar, inteligencia, astucia, una enorme creatividad musical y movimientos de gran picardía en el escenario.

“Bohemian Rhapsody” fue escrita por Freddie Mercury para el álbum de Queen de 1975, que llevó por título, como se dice contra viento y marea, “A Night at the Opera”, ya que el promotor inicial, se negaba a dicho título y terminan rompiendo con él, ya que la intención de Mercury y Queens era presentar una novedosa interpretación de opera-rock, ya que esta pieza musical presenta un arreglo inusual, más similar a una rapsodia clásica que a la música popular.

La canción no posee estribillo y consiste en seis secciones:

1. Introducción a capela
2. Una balada
3. Un solo de guitarra
4. Un segmento operístico
5. Una sección de rock
6. Una coda que retoma el tempo y la tonalidad de la balada introductoria

El solo de guitarra de esta canción ha sido considerado el vigésimo mejor de todos los tiempos en el Reino Unido.

El álbum es famoso por tener varios de sus éxitos, mismos que se relacionan en el siguiente cuadro. El tiempo de duración de cada pieza musical es inusual, varias de ellas llegan a tener 4 y hasta 8 minutos de duración.

Somos familia y seguiremos peleando hasta el final

“Queen” son cinco letras para describir a cuatro jóvenes que han deleitado, a millones de personas, con su música, llevando al rock a nivel de arte, en una vida de chifladura, de encuentros, desencuentros y de gran agudeza en su creatividad musical.

Es de llamar la atención como este grupo de rockeros según el relato fílmico, con todo y sus grandes diferencias y un desencuentro, logran tener gran afinidad, la nobleza y lealtad que normalmente existe entre integrantes de una familia poco común en un grupo de trabajo y menos en una banda de rock.

Esta película hace un relato de un pasaje de la vida la vida de esta banda de rock, haciendo énfasis en su vocalista Freddie Mercury.

Una frase de familia que lleva una gran carga de coherencia

La frase más emotiva y repetida en la película “Bohemian Rhapsody” es: “Somos pensamientos, palabras y obras” la expresa el padre de Freddie, a este joven, cuando considera a su parecer, que su joven hijo al estar tomando el camino de la música rockera está equivocado; y años después la frase la vuelven a expresar padre e hijo cuando este último se dirige a los dos grandes conciertos de “Live Aid”.

Live Aid fueron dos conciertos realizados el 13 de julio de 1985 de forma simultánea en el Estadio Wembley de Londres (Inglaterra) y en el John F. Kennedy Stadium de Filadelfia (Estados Unidos), con el motivo fue recaudar fondos en beneficio de los países de África Oriental, en concreto Etiopía y Somalia.

Lectura de un mensaje oculto en la obra musical Bohemian Rhapsody

La película nos lleva a imaginar a Freddie Mercury, plasmando sus vivencias, pensamientos y sentimientos a través de las letras trazadas en pedazos de papel arrancados de un cuaderno, y convertidas en notas musicales, que a su vez se trasmutan en una soberbia y compleja pieza musical, como lo llega a ser “Bohemian Rhapsody” la cual eriza la piel y el corazón.

Se dice entre los críticos musicales que “Bohemian Rhapsody” conlleva un significado celosamente guardado por parte de su extraordinario y enigmático cantautor Freddie Mercury y de su banda de amigos y músicos.

Ver y escuchar la interpretación de Queens y de Freddie, en este filme, no queda más que rendirse ante un genio de la música del siglo XX, el cual rompe los moldes establecidos, en un género de melodías, de por sí ya rebelde, como lo es el rock.

Freddie llega a reflejar en sus últimos conciertos, lo más profundo de sus sentimientos, haciendo efectiva la frase de su padre referente a los pensamientos y a las palabras convertidas en acciones con ayuda de su inspiración, talento, poderosa voz y extravagantes puestas en escena.

Freddie descubre al final el importante respaldo de sus seres queridos como lo son sus padres y hermana, así como personas que verdaderamente lo valoran y lo quieren, como lo llegan a ser sus dos parejas sentimentales Mary y Jim Hutton, así como un trio de brillante de músicos que llegan a ser como ellos repiten constantemente “una familia”.

“The show must go on”

Por ahora regresan en esta película a ser los campeones del mundo, y Queen consolida un legado que prolonga atrayendo e inspirando a extraños soñadores y amantes de la música; cantando a todo pulmón su postrema canción “The show must go on” escrita por Brian May para Freddie Mercury quien se encontraba en sus últimos meses debido a que padecía la enfermedad del sida.

Corolario operístico

Como toda obra de ópera las interpretaciones finales pueden ser disímiles, nosotros destacamos que Freddie, siendo un hombre exitoso musicalmente, en el fondo llega a ser una persona con gran confusión, con sentido de culpa, mucha ira y un gran miedo al juicio que pudiera emitir la sociedad acerca de su persona; al final todo esto crea una mixtura para reconciliarse consigo mismo, de tal manera que logra escribir y expresar en papel “no es el momento para los perdedores” en un cantico de ópera y gritar a todo pulmón ¡We are the champions, my friends!