¿Qué tiene que ver Pokémon y Siria?

Empecemos con el caso del éxito comercial. Ya lo conocemos y se ha hablado constantemente del tema desde el verano pasado. La famosa aplicación que hace que veamos a mucha gente caminando como zombies en un parque, en la calle o en cualquier sitio, viendo su celular como si fueran buscadores de tesoros. Pokémon Go. Todos los números y cifras del suceso mercadológico/digital del fenómeno de este jueguito/App son espectaculares:
*A dos semanas de haberse lanzado la aplicación, Nintendo duplicó su cotización en la bolsa y superó a su competencia más fuerte (Sony).
*Más de 22 millones de usuarios activos diarios tan solo en Estados Unidos.
*La aplicación ya tiene más descargas que Twitter y Tinder.
*De acuerdo a 20minutos.es, “el fabricante japonés de videojuegos, que sólo participa indirectamente del éxito de Pokémon Go a través del 32% que controla en The Pokémon Company, sociedad que gestiona la marca Pokémon, ha incrementado su capitalización en 984.000 millones de yenes (8.675 millones de euros) en un mes, tras haber llegado incluso a doblar su valor a mediados de julio, cuando sus acciones se revalorizaban un 120%.

En fin, si comparamos todas estas cifras y números con los datos de una de las crisis internacionales más importantes de la actualidad, la guerra en Siria, los números de la aplicación se convierten en “nada” (por lo menos para un servidor):
*En cinco años de guerra en Siria, 2.9 millones de niños menores de 5 años refugiados en Siria y 810,926 en otros países.
*400 niños muertos y 500 niños mutilados tan solo en 2015
*La guerra ha matado a más de 270.000 personas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos
*Entre los muertos, alrededor de 80 mil civiles. 13,500 niños.
*El bombardeo en hospitales ha destruido 177 y matado cerca de 700 trabajadores de la salud desde 2011.
*13.5 millones de personas, de una población de 23 millones antes de la guerra, han tenido que abandonar sus casas.
*4,7 millones de sirios han huido a los países colindantes. “es la mayor población de refugiados por un conflicto en una generación”, según dijo en *2015 Antonio Guterres, el entonces jefe de la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR).

Y podría dar muchos datos más. Tan sólo la fotografía del niño Omran Daqneesh en estado de shock o la que ganó la foto del año en el World Press Photo, en la que se ve como tratan de pasar a un bebé sirio refugiado a través de un muro de púas, nos dan mucha más información que los fríos números.

Y ¿qué tiene que ver Pokémon Go con la crisis en Siria?

Habría que ver el trabajo del refugiado Sirio Moustafa Jano. Refugiado Sirio de 37 años que vive en Suecia, diseñador gráfico que no ha podido salir del país que lo recibe, ni siquiera para conocer a su hijo de un año.

Moustafa Jano produjo unas imágenes que unen a estos dos “mundos” que a primera vista nos pueden parecer tan contrarios por la percepción que se tiene de cada uno de ellos.

Explica Jano en el reportaje de Guillermo Altares en El País:
“La idea se me ocurrió cuando llegué a Suecia y alguien me preguntó dónde está Siria. Ahorré dinero, compré un ordenador portátil y traté de explicar a la gente lo que estaba pasando en mi tierra”.

¿Cómo lo explicó? Mezclando sus diseños con fotos de la guerra que ha encontrado en internet.

“Cuando veo cómo vive aquí la gente, cuando me cruzo con las familias en su existencia cotidiana, pienso en que mi vida era así antes de la guerra, de las matanzas… Era normal, como la suya. Nadie quería irse, pero la guerra nos ha obligado a exiliarnos. Hace tres o cuatro días hablé con un amigo que sigue en Alepo y me mandó un vídeo de nuestra antigua calle. La destrucción es imposible de describir, cada casa, cada recuerdo, está arrasado. He tratado de reflejar esas experiencias en mis fotos, explicar al mundo lo que nos está ocurriendo a los sirios. Los niños son bombardeados, no van al colegio, no tienen comida, no tienen agua, ni electricidad, ni juguetes… Aquí he visto a mucha gente jugar con los Pokémon en la calle y así se me ocurrió la idea” cuenta a Altares.

Al colgar sus fotografías en la red, llama la atención de la gente por su interesante visión y propuesta y es así como Fotografiska, un museo de Estocolmo, muestra su trabajo también al público visitante.

Su trabajo se basa en hacer montajes de personajes de Pokémon en fotografías reales, causando precisamente lo que el museo le ha puesto como título a su exposición: “Cada persona ha perdido algo”.

Es llamar la atención de la gente con el uso de un elemento popular y comercial. Ahí está la mezcla del horror que vive gente inocente junto con un éxito mercadotécnico.

Aquí algunas fotos:

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Director de Publicidad y Comunicación del CECC Pedregal. Master en Producción Audiovisual de la Universidad Complutense de Madrid, egresado de la Licenciatura en Publicidad del CECC Pedregal y Diplomado en Mercadotecnia por la UIA. Productor de campañas en CONAGUA. *Las columnas de opinión reflejan el pensar individual y gustos personales de los columnistas, los cuales no necesariamente son compartidos por el equipo Merca2.0.