Uniforme empresarial: una estrategia de identidad

La identidad corporativa requiere conformarse por ciertos elementos que ayudarán a que tu marca esté consolidada y sea recordada por los clientes. Todo depende de la imagen que quieras proyectar.

Actualmente, el uniforme empresarial se ha vuelto una estrategia de ventas e identidad corporativa, pues determina la imagen que la empresa tiene y con ello logra transmitir una comunicación asertiva.

La identidad corporativa no solo se enfoca en la personalización de los documentos de papelería como: tarjetas de presentación, hojas membretadas, banner personalizado en los correos electrónicos o buena presencia en redes sociales, sino que además se pueden incorporar algunos elementos como el uso de uniforme que puede contribuir a diferenciar y distinguir la cultura de una empresa.

Sin duda la imagen corporativa es esencial para los clientes, pues a partir de ella tu marca será recordada, por ello la congruencia y la coherencia son dos elementos importantes que debes tomar en cuenta a la hora de pensar lo que deseas proyectar.

El uso de un uniforme corporativo puede ser un plus que ayudará a tu empresa a ser concebida como una marca sólida y contribuirá a que tus empleados se sientan identificados. Sin embargo, existe una controversia entre las empresas sobre implementar el uso de uniforme.

A continuación, te comparto algunas ventajas y desventajas que el uso del uniforme puede aportar a tu empresa, para que las tomes en cuenta si estás pensando incorporar esta medida.

Ventajas de implementar uniformes empresariales

Da una imagen profesional. Esto tanto para los empleados como para los clientes de tu marca.

Permite alinear el mensaje corporativo. Mediante el uso del uniforme, puedes aportar a la identidad empresarial que quieres transmitir. Esto no quiere decir que todos estén vestidos igual, sino que de acuerdo a los diversos rangos se unifiquen.

Tener el control de la calidad de las prendas. Esto te permitirá saber exactamente cuáles son las prendas permitidas en la oficina y que serán de buena calidad.  

Establecer el rol de los uniformes.
Tienes un control de elegir el uniforme que se utilizará cada día de la semana.

Prestación extra a los empleados. Mantienes contento al personal por el tipo de prestación que es.  

Desventajas

Elegir uniformes de mala calidad.  No tener la asesoría de un experto puede llevar a que en tu compañía elijan un uniforme que se desgaste sumamente rápido y de mala presentación.

Cambiar periódicamente el uniforme para no perder calidad. Es un arma de doble filo, porque, aunque se tenga esta consideración si no se cuida en cada empleado se puede bajar la credibilidad de la empresa.  

No portar el uniforme de manera adecuada. En invierno es usual que, como no se prevé algún suéter o gabardina, los empleados se pongan cualquier cosa o que modifiquen el uniforme a su gusto personal.

Falta de coordinación. Si implementas uniformes por día puedes correr el riesgo de que los empleados se confundan o los utilicen en días incorrectos.

Establecer reglas de uso. Para evitar modificaciones innecesarias deberás contemplar un manual para que los colaboradores tengan conocimiento de cómo portarlo.

Ahora ya conoces las ventajas que puede aportar a tu empresa el implementar un uniforme, pero también tienes conocimiento de las desventajas que puede traer consigo el hecho de que la implementación no sea la adecuada.

Considera lo mejor para tu empresa y recuerda que siempre debe existir congruencia para brindar una buena imagen e impulsar el branding personal de tus empleados y la presencia de tu compañía.