• De acuerdo con Statista, el segmento más provechoso de Smuckers es precisamente el de las mermeladas

  • La campaña fue diseñada con la ayuda de la agencia publicitaria Publicis Groupe

  • La figura de la Madre Naturaleza se popularizó durante la Edad Media, específicamente en la civilización occidental

Para sobresalir en el entorno publicitario, las marcas han tenido que presentar ideas cada vez más extravagantes. Taco Bell creó un tráiler para una película musical falsa solo para promocionar unas papas. Burger King, con una elaborada campaña para burlarse de McDonald’s, incluso se coronó como el máximo ganador de Cannes Lions. Y Reebok, con la ayuda de Cardi B, continúa buscando la atención de los jóvenes con comerciales grotescos.

La nueva idea extravagante viene de parte de la marca Smuckers. Para promocionar su línea de mermelada natural, la marca lanzó una nueva campaña con dos comerciales. En ambos, se puede ver a una familia donde la mamá es la Madre Naturaleza. Aunque el personaje no tiene una representación física, sí se da a entender su presencia con ciertos diálogos y acciones. En ambos anuncios, se reafirma que el producto es el favorito de este personaje ficticio.

Otra campaña con personajes ficticios

No es la primera vez que una compañía trata de utilizar figuras fantásticas o mitológicas para una campaña. Progressive se inventó una nueva especie de centauro para vender sus planes de seguros. También Profuturo, en un intento por fomentar el ahorro, decidió utilizar a Jesucristo para convencer al público de contratar sus servicios financieros. Perrier incluso se atrevió a imaginar cómo se comportaría la Mona Lisa si pudiera salir al mundo real.

El uso de estos personajes no es una tendencia nueva. De acuerdo con Nexus, muchas marcas están utilizando estas figuras en más de una campaña para explotar los sentimientos de nostalgia y cariño al pasado del público. Asimismo, al emplear perfiles que surgen de la cultura popular, apunta Minutes, se pueden incluso crear tendencias virales. Eso sin contar que, como afirma Marketing Week, evitan los retos asociados a las personalidades humanas.

Que las marcas usen figuras ficticias ya existentes tiene ventajas. Les evita tener que crear una mascota de cero y posicionarla con el público. Pero no deja de ser riesgoso aprovecharse de estos personajes de la cultura popular. Las personas podrían creer que las compañías simplemente están explotando un ícono para su beneficio comercial. En este sentido, si más empresas deciden tomar esta ruta, deben priorizar la autenticidad de su mensaje.