¿Tu edad es un factor para el éxito?

No cabe duda de que cada día existe mayor número de emprendedores jóvenes, sin embargo, la sabiduría y experiencia contribuyen también a alcanzar el éxito.

Mucho se dice que los emprendedores más exitosos son los jóvenes; sin embargo, una investigación realizada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Estados Unidos, reveló que la edad promedio para que un emprendedor alcance el mayor éxito es a los 45 años.

De acuerdo con Pierre Azoulay, Benjamin Jones, J. Daniel Kim y Javier Miranda, “Los emprendedores mayores tienen una tasa de éxito sustancialmente superior”, pues detectaron que, además de los conocimientos adquiridos, la paciencia y la madurez, la experiencia laboral desempeña un papel fundamental.

Este estudio también concluye que los emprendedores con al menos tres años de experiencia laboral en la industria en la que quieren lanzar su negocio tienen 85% más probabilidades de tener éxito.

Pero no solamente a esta edad se puede tener el mayor éxito, cada etapa de la vida tiene sus ventajas para empezar a emprender: cuando eres joven, tienes la energía, vitalidad, menos compromisos y tomas más riesgos. De los 30 a los 50, ya posees la experiencia y conocimientos necesarios y el emprender es una decisión tomada para independizarte laboralmente o tener mayor control de tu tiempo. Finalmente, si eres adulto mayor, buscas mantenerte activo y productivo aplicando tus conocimientos a nuevos retos.

Sea la edad que sea cuando decidas emprender, puedes ir adquiriendo nuevos hábitos, como menciona Tom Corley en su libro “Rich Habits — The Daily Success Habits of Wealthy Individuals” (“Hábitos ricos: Los hábitos diarios de éxito de los individuos ricos”):

– Establece nuevas metas siempre: a corto, mediano y largo plazo, además de fijar cómo vas a alcanzar cada una de estas metas.

– Finaliza todo: no dejes para otro día lo que puedas hacer en el momento, después tendrás una carga acumulada de pendientes.

– Realiza las cosas moderadamente: busca el equilibrio en tu vida laboral y profesional, invierte tiempo para descansar después de tus jornadas de trabajo.

– Cuida tu salud: eso incluye comer bien y ejercitarte.

– Ten una actitud positiva: así verás los problemas como una oportunidad, además, manejarás una mayor energía y felicidad.

– Ahorra con regularidad: puedes guardar una parte de tus ganancias en una cuenta de ahorro, inversión o plan de retiro.

– No te rindas: a pesar de que las cosas se pongan difíciles, no te des por vencido.

Recuerda que nunca se es demasiado joven o viejo para empezar un sueño, lo importante es dar el primer paso.