¿Cómo transformar tu oficina en un espacio con buena vibra?

¿Hace cuánto que no sientes motivación e inspiración al llegar a tu lugar de trabajo? ¿Te ha pasado que tan solo al sentarte en tu escritorio sientes como el mundo se viene encima y no sabes por donde empezar? ¿Cuántas veces al año examinas a conciencia todo el papeleo, carpetas, lápices, documentos y demás artículos que tienes en tu oficina?

Es mucho el tiempo que pasamos en la oficina, y en ocasiones no medimos el impacto que puede tener un espacio de trabajo agradable, no solo en nuestra productividad sino también como reflejo de la armonía, estabilidad y balance en nuestra vida.

Convertir nuestra oficina en un espacio personal y con mucha vida no es tan complicado como parece y seguro hará que te sientas mucho mejor. A continuación algunas recomendaciones:

  1. Cada cosa en su lugar: Una oficina caótica y desordenada no solo no habla nada bien de ti, sino que también está influyendo en cómo te sientes día a día y los resultados que estás dando. Inicia eliminando todo lo que no necesites, dedica un buen tiempo para tirar aquello que ya no sirve, no usas, todo lo que no tiene porque estar ahí debe irse. Busca una forma de organización que te ayude a guardar y almacenar cada cosa en su lugar. Tu oficina debe ser un espacio donde predomine el orden, donde te sientas totalmente a gusto y donde tu mente pueda estar lo suficientemente despejada para trabajar mejor. Asegúrate también de mantener siempre limpio tu escritorio y cajones. No hay nada más desagradable que un escritorio sucio, con comida, polvo, manchas de café, etc. Este pequeño cambio de orden y limpieza puede hacer la gran diferencia. Inténtalo.
  2. Detalles personales: Los detalles personales y ese toque muy “tuyo” hará que tu oficina no solo se diferencie de las demás sino que sabrás que ese espacio es de ti y para ti. Asegúrate de tener algo que te inspire, te motive o simplemente algo que te haga sentir bien. En algunas oficinas no permiten tener cosas personales a la vista pero puedes buscar algún espacio en el cajón para guardar algo muy personal que te guste mucho y te haga sentir bien, o tener una taza especial para ti con unos bonitos portavasos, o incluso tener tu propia cafetera (de las pequeñitas donde viertes agua caliente y haces tu propio café). Si por el contrario tienes libertad de decorar tu espacio, procura no excederte con fotografías, dibujos de tus hijos, souvenirs de viajes o cosas muy personales, al final tanto detalle en exceso puede resultar muy abrumador y dar la impresión de poco profesionalismo.
  3. La iluminación y los colores: Está comprobado que la gente que trabaja en espacios bien iluminados y con colores asociados a sentimientos de paz, serenidad, armonía trabaja mucho mejor. La iluminación y los colores tienen un efecto inmediato en nuestro estado de ánimo. Busca que tu oficina siempre tenga una luz adecuada para trabajar correctamente. También puedes apoyarte con lámparas de escritorio que te den un efecto de luz suave y agradable para trabajar. Iluminar con colores también es factible, busca colores que te hagan sentir bien (prueba con dorado, plateado y colores poco convencionales a ver cómo te sientes) esto dará un toque único y de buen gusto a tu lugar de trabajo.
  4. Sal de lo aburrido: Tu oficina no tiene porque ser aburrida ni siempre igual. Hoy en día hay tantas opciones para decorar y cambiar la oficina que seguramente una vez que te lo propongas podrás encontrar muchas soluciones para darle un poco más de vida a ese espacio gris y monótono. Revisa cada una de las cosas que tienes sobre el escritorio y en las paredes. ¿Hace cuánto que compraste ese portarretratos, florero, lámpara, etc.? Quizá ya no veas lo descuidado, maltratado o viejo que están algunas cosas sobre tu escritorio, pero seguro los que la visitan si lo notarán. Renuévala, reinventa ese lugar con ideas creativas, con cosas diferentes. Descubre como hay desde plumones, pisapapeles, engrapadoras, relojes, teléfonos, macetas y plantas, armarios o cuadros que lograrán dar ese toque “creativo” y diferente. Y lo mejor ¡puedes cambiar y renovar cuantas veces quieras! Un aspecto fresco y rejuvenecido le hará muy bien a tu lugar de trabajo.

Hay una frase que dice “No hay como el orden para enseñar a ganar tiempo”, yo digo que un gran reflejo de nuestros grandes espacios interiores son nuestros pequeños espacios exteriores.