Ser Community Manager, más que una moda

Santiago, Chile.- Cada vez es más frecuente que los sitios especializados en tecnología abran una bolsa de trabajo especialmente para Community Managers. Y no es raro porque si bien, hasta hace poco muchos empresarios se mostraban cuidadosos ante la posibilidad de ampliar sus estrategias de marketing digital, asignándoles un departamento completo, hoy son ellos los que buscan la asesoría, tanto de agencias como de Community Managers independientes para tenerlo.

Según información publicada hace unos días por el sitio De Noticias, el año pasado se abrieron 50 millones de sitios web en todo el mundo. Además, basta teclear “porcentaje de usuarios de redes sociales en….”, para que surjan una serie de estudios que comienzan a asegurar que la mayor pasión de las personas hoy en día, no es sólo navegar por la red, sino que directamente pasan (pasamos) muchas horas en redes sociales. Después de examinar cifras, llegar a la conclusión que cada vez más es necesario contar con una estrategia digital y además con uno o varios Community Managers, es una consecuencia más que lógica.

La necesidad está y sabemos que hay cientos de personas reinventándose en este rol, lo que no es malo porque abre una nueva posibilidad de trabajo para gente de todas las edades. Ahora sólo falta la especialización y para conseguirla hay dos conductos: tomar uno de los miles de Diplomados o Magister en Comunicación Digital que dan institutos y universidades en todas partes del mundo o seguir avanzando por medio de la lectura y la práctica.

Reconozco que charlas y cursos siempre nos dejan algo nuevo, pero la lectura, para mi gusto y el conocimiento que se obtiene del estudio de casos- además de la experiencia diaria- es, sin duda una especie de herramienta formativa a full. Por supuesto esto funciona si se dan algunas de las características que hemos señalado en otras oportunidades y que tienen que ver con: una buena base académica (lo que la gente llama ‘cultura general’), criterio amplio, paciencia, empatía con la gente, buen humor y conocimiento de la empresa y sus productos. Recuerda que lo que “…la naturaleza no da, Salamanca no lo presta”.