¿Sabes qué es un microinfluencer y todo lo que puede hacer por tu marca?

Interacción eficaz con un nicho de mercado, esa es la oferta de comunicación que están ofreciendo los denominados microinfluencers a esas marcas que buscan un diferenciador dentro de sus estrategas digitales.

Pero, ¿quiénes son ellos? Se trata de una generación de tuiteros, blogueros, instagrameros, youtubers, muchos de ellos emprendedores, que encuentran en alguna red social el lugar idóneo para compartir su pasión sobre algún tema determinado. El resultado, una comunidad de fieles seguidores que comparten el mismo gusto y que pueden ser influenciados de manera positiva para fidelizarlos a determinado servicio o productos.

No es nuevo que las marcas busquen acercarse a las estrellas de las redes sociales con el fin de impactar a las generaciones más jóvenes, pero ¿qué tanto impacto real se puede tener con un aliado que tiene millones de seguidores y que mantiene una comunicación cada vez menos orgánica y auténtica con éstos?

De acuerdo con datos de Tapinfluence, una plataforma especializada en campañas con influencers, si se compara a aquellas personalidades que tienen millones de seguidores con los microinfluencers, estos últimos consiguen un engagement mucho mayor y alcanzan hasta 11 veces el retorno de inversión versus otros tipos de estrategias digitales, gracias a que muestran un interés real en sus adeptos y desarrollan conversaciones auténticas con ellos.

La inversión publicitaria en internet que se está realizando en nuestro país tuvo un crecimiento del 36% durante el 2015, alcanzando los 14 mil 936 millones de pesos mexicanos, según el Estudio de Inversión en Comunicación en Internet 2016, presentado por IAB México y PricewaterhouseCoopers (PwC),

Sin embargo, no se trata sólo de invertir en la red, sino también debemos dirigir estratégicamente dichos recursos. En México existen 65 millones de usuarios de internet (datos de la consultora IDC), lo que nos indica que es muy fácil que nuestra estrategia se pierda en ese mar de internautas si no la sabemos direccionar.

Para llegar de forma más eficaz a los públicos digitales, necesitamos ubicar los nichos a los que queremos llegar, y después identificar a ese microinfluencer que pueda compartir la filosofía de la marca y que tenga ya cautivo al público al que le interesaría nuestro producto o servicio.

Hace algunos días conocí a Xanic Zondovick, y al intercambiar tarjetas me di cuenta que se presenta a sí misma como una “Gorda Profesional”, en alusión a su blog de Gordos Profesionales. Éste es un ejemplo de cómo estos emprendedores utilizan un lenguaje diferente al de otras generaciones -en donde lo más importante en las tarjetas es ostentar cargos como director general, ejecutivo de cuenta, gerente de ventas, director de marketing-, y es precisamente a través de este idioma que logran llegar a esas audiencias que son nuestro mercado actual y del futuro.

Esta evolución que está dando el marketing de influencers no sólo se convierte en una forma de estar presente en las redes sociales, sino también abona a nuestro objetivo de generar credibilidad y confianza para la marca o producto, elementos trascendentales en estos tiempos de competencia feroz, donde la fidelización del mercado parece casi imposible.

Xanic, que actualmente cuenta con 50 mil seguidores en su blog especializado en gastronomía, afirma que el ser microinfluencer le permite seguir generando una empatía orgánica con quienes la siguen; mientras que en el caso de los influencers consolidados, el tener un gran número de seguidores no sólo complica la interacción, sino que además evidencia el interés comercial que hay dentro de cada mención.

Por ello, si decidimos apoyar nuestra estrategia digital en un influencer, no debemos dejarnos llevar por los números; más bien debemos investigar si esta persona llega al mercado que me interesa y, sobre todo, si cuenta con la suficiente credibilidad para comunicar que mi marca también lo es.