A través de un comunicado, Nielsen IBOPE México presumió su más reciente logro. José De la Rosa, market leader de la organización, apuntó que el Media Rating Council (MRC) acreditó su servicio de medición de audiencias de TV (TAM) en 28 ciudades del país. El ejecutivo reafirmó que es a culminación del trabajo de cuatro años. Con el sistema, pretenden “brindar al mercado una visión independiente de la audiencia y ser la fuente de la verdad”.

Toni Petra, vicepresidente ejecutivo de Nielsen Global Media, remarcó por su parte que se trata de la primera acreditación TAM del MRC fuera de Estados Unidos. Con el sistema, apuntó, se quiere tener una mejor comprensión del proceso de consumo de los mexicanos. Analizar estos hábitos de TV “ayudará a construir un ecosistema de medición estable y un mercado robusto”.

Es curiosa la iniciativa de Nielsen. Anteriormente ya se ha dudado la capacidad de la compañía para adaptarse a los nuevos patrones de consumo. Statista afirma que los servicios de streaming proveen mayor satisfacción que cualquier modalidad de televisión. Y en cifras de Deloitte, los usuarios contratan en promedio más plataformas de contenido digital que planes de TV. Así, ¿por qué todavía sería relevante saber cómo los usuarios consumen en su televisión?

¿Cambio de pantallas o cambio de plataformas?

Un estudio entre Google y Double Click sugiere que, aunque los hábitos de TV han cambiado, la experiencia de sentarse frente a una pantalla tradicional está recuperándose. La única diferencia es que, en lugar de que la fuente del contenido sea el cable o satélite, son los nuevos dispositivos. Las compañías los denominan “aparatos multimedia”.

En esta categoría entran dispositivos como el Apple TV, Roku y Google Chromcast. Asimismo, la encuesta incluye smartphones, computadoras y otros aparatos conectados a la televisión. Se estima que el consumo de contenidos de video a través de estos canales se incrementó en 71 por ciento anual. El crecimiento es 10 veces más grande que el visto entre usuarios de video con teléfonos inteligentes o quienes todavía recurren a la TV tradicional.

Dichos descubrimientos son todavía más relevantes en el contexto mexicano. El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) apunta que las televisiones son todavía el equipo electrónico más común en los hogares. Además, revela que una quinta parte de los mexicanos consume simultáneamente streaming y TV tradicional. Y aunque son todavía pocos, un 16 por ciento ya empieza a consumir video por internet directamente en sus televisores.

La TV necesita nuevas formas de interactuar con sus consumidores

En México, las marcas de TV tienen una ventaja frente a sus equivalentes internacionales. Aunque ya empieza a cimentarse el cambio hacia los servicios de streaming, la mayoría de la población todavía no hace el salto. Un análisis del consumo podría darles datos no solo sobre cómo expandir su negocio a corto plazo. También sería posible obtener información que les permita prepararse a futuro para la inevitable predominancia de los canales digitales.

Ya hay canales tradicionales que implementan iniciativas desesperadas para recuperar valor de marca frente a los servicios de streaming. Entender cómo el televidente mexicano consume TV será fundamental para desarrollar estrategias de largo plazo para retener audiencia. Y, con una adecuada implementación y conocimiento de las estrategias internacionales, empezar a proveer sus contenidos a través de canales digitales para consumirse directamente en TV.