• En 2018, Tesla reunió ingresos por 21 mil 460 mdd, más de mil veces el volumen que registró una década antes

  • Sin embargo, ese mismo año la marca registró costos y gastos que superaron en mil 62 mdd su cifra de ganancias

  • Varias veces Elon Musk ha reafirmado que el sensor Lidar, que usan la mayoría de sus competidores, es inútil

De acuerdo con Allied Market Research, el mercado de la conducción autónoma valdrá 556 mil 670 millones de dólares (mdd) para 2026. La misma organización apunta que la industria de los taxis compartidos, para 2025, tendrá un tamaño de 126 mil 521 mdd. Así pues estamos hablando de un negocio conjunto de más de medio billón de dólares. Ser la compañía pionera sería una ventaja considerable para cualquier marca, como bien lo saben Tesla y Elon Musk.

Y es que el empresario sudafricano y la compañía de autos eléctricos se han decidido a internarse en el mercado antes que nadie. De acuerdo con AP, Elon Musk afirmó que su empresa tendrá automóviles plenamente autónomos para la primera mitad de 2020. A finales del año, podría empezar a obtener autorización en Estados Unidos para que sus vehículos funcionaran. Y poco después, lanzaría una app de Tesla similar a Uber y Lyft, sin conductores.

La nueva app de Tesla permitiría a los dueños de automóviles autónomos suscribirse a su modelo de negocio. Entonces, la compañía de Elon Musk administraría los vehículos para llevar a los clientes de un lado a otro. Se espera que el costo del servicio sea entre seis y nueve por ciento el de sus competidores. Por cada viaje, la marca obtendría hasta tres de cada 10 dólares del viaje. El resto iría íntegramente al bolsillo de los propietarios del carro.

Esperanzas y desastres en Tesla

Muchas compañías luchan por ser las primeras en descubrir cómo tener un sistema de conducción autónoma seguro y confiable. En su momento, General Motors había planteado que tendría la tecnología descifrada para el año pasado. Daimler, Toyota y Honda también habían prometido sacar sus propias propuestas comerciales en 2020. Incluso Tesla ha ido retrasando sus expectativas, pues originalmente quería sus primeras unidades para 2017.

El problema específico de Tesla es su situación financiera. En unas horas, Elon Musk presentará el desempeño de su compañía. Y de acuerdo con la NBC, se espera que sus resultados no sean positivos. Sus modelos icónicos, S y X, tienen cada vez menos compradores. Además aquellos consumidores estadounidenses interesados en adquirir el Model 3 ya no recibirían un incentivo del gobierno federal en la forma de menores impuestos.

Por supuesto, Tesla ha ido obteniendo cada vez más ingresos con el paso de los años. Sin embargo, sus pérdidas netas operativas también se han ensanchado significativamente. Tras años de operar en números rojos y sin resultados en sus promesas, la compañía de Elon Musk podría enfrentarse a una crisis de inversionistas. Las personas podrían dejar de soportar su rendimiento negativo si no creen que, en efecto, la marca será pionera en el mercado.

Las promesas de Musk dejan a Tesla en una posición incómoda. Es posible que los resultados de la compañía, sin importar la magnitud del desastre, no sean suficientes para destruir la confianza de los inversionistas. Sin embargo, no tener un vehículo completamente autónomo y probado para mediados de 2020 sí podría quebrar a la compañía. Los accionistas podrían colocar sus recursos financieros en otras marcas, con un progreso más sólido en la tecnología.

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