¿Por qué se han ido con su música a otra parte?

Escuché afirmar a un publicista de Estados Unidos, refiriéndose a los jingles: “Si no tienes nada que decir, cántalo.” No era amigo de esas canciones cortas, repetitivas y pegajosas que logran alta recordación de marca.

Muchos productos que sí han tenido algo que decir a sus clientes utilizaron el jingle en sus anuncios y lograron ventas. Lo claro que si no tienes nada que decir, no lo digas, ni cantado.

¿Por qué se ha abandonado el uso del jingle, al menos con la frecuencia con la que se utilizaba?

Productos nacionales y extranjeros han obtenido ventas millonarias con jingles. El mensaje publicitario cantado tiene gran poder, su repetición permite que entre fácilmente en la mente del grupo al que va dirigido y permanezca en su memoria. México es un país al que le corre música por la venas, nos es familiar desde niños, esto definitivamente influye para que el jingle sea útil para los anunciantes de nuestro país. ¿Por qué no regresar a él? Los niños siguen siendo niños, son como esponjitas, los adolescentes aun con sus nuevas maneras de pensar y vivir siguen adquiriendo productos, los mayores crecieron con los jingles.

Actualmente hay marcas que usan jingles, en su mayoría son firmas musicales como las de Gamesa, Steren y Tía Rosa, por ejemplo. Seguramente recuerdas
uno o varios jingles como el de Sabritas, que cantaron en su momento Lucerito y Luis Miguel, el de Coca-Cola I’d like to teach the world to sing, Póngale lo sabroso, mayonesa McCORMICK, Del Fuerte, el de los tomatitos, ¿y quién no sabe que Pinol, aromatiza, limpia y desinfecta? Así existen cientos de marcas que son recordadas, en mucho, por su música comercial. Para los números telefónicos el jingle es de gran ayuda, como el 5 6 8 8 7 2 2 de Profeco, que sí se te pegaba y para marcarlo tenías que cantarlo.

Escribir un jingle no es tarea fácil ni rápida de hacer, componerlo musicalmente tampoco. Por supuesto que utilizar el copywriting en este tema es de crucial relevancia, pues en veinte segundos se requiere comunicar de manera persuasiva una idea, un beneficio, escribirlo para que se repita las veces que sea posible diciendo algo realmente poderoso. Ya los medios, con su alcance y frecuencia,
le encontrarán oídos.

La recordación es el objetivo esencial de la publicidad, el jingle colabora sustancialmente a ella. El tiempo que pasa desde que un consumidor ve tu anuncio en cualquier medio hasta que llega al punto de venta pueden ser un día, tres o más, sin embargo, si lleva en la cabeza tu jingle, encuentra el producto que generalmente está exhibido junto a su competencia, éste puede provocar que lo reconozca o incluso que lo compre.

También al escribir un jingle, cuida a las palabras y ellas cuidarán de tu marca.

Gracias por leer, hasta el próximo miércoles.