Ya sea en la forma de celebridades convencionales o nuevas estrellas en el entorno digital, el influencer marketing es una poderosa estrategia de venta. En un estudio conjunto de Twitter y Analect, citado por Ion, se apunta que prácticamente la mitad de los consumidores recurren a estas figuras antes de hacer una compra. Por eso no es raro que los grandes agentes comerciales del planeta, como McDonald’s, estén desesperados por aliarse con ellos.

Un ejemplo es el más reciente video del youtuber británico Killem. El influencer compró una Big Mac de McDonald’s y, usando globos meteorológicos, la envió al espacio. Toda la experiencia quedó grabada en video con la ayuda de una GoPro. Cuando la hamburguesa volvió a caer en la Tierra, el youtuber se la comió. La hazaña, la primera de su tipo de acuerdo con el creador, no solo fue retomada por los medios. También la compañía la retuiteó desde su cuenta en Reino Unido:

No hay indicación de que McDonald’s y Killem hayan estado asociados para el video. De hecho, en una entrevista con el medio local TODAY, el creador afirmó que solo lo hizo por ambición propia. “He visto que las personas han mandado cosas al espacio. Pero nunca nadie había enviado una hamburguesa al espacio. Quería ser el primero en intentarlo”. Si bien no se trata de una campaña publicitaria premeditada, es definitivamente una muestra del potencial de este tipo de estrategias.

El valor del humor y la ridiculez para McDonald’s y el resto de la industria

Desde que se publicó el jueves pasado, el video de Krillem ha amasado 500 mil vistas. La hazaña también ha recibido cobertura de numerosos medios a escala nacional e internacional. En un universo publicitario donde es cada vez más difícil llamar la atención por las razones equivocadas, la hamburguesa espacial es un punto a favor para McDonald’s. Pero también refuerza el valor de las campañas de marketing con una premisa ridícula para captar la atención de los consumidores.

Un ejemplo claro también involucra a McDonald’s. En el transcurso de la semana, la filial brasileña de Burger King ofreció a sus clientes la oportunidad de ganarse una Whopper. Lo único que tenían que hacer era “quemar” los anuncios de su competencia a través de una dinámica de Realidad Aumentada. La premisa ridícula también le valió a la empresa una cobertura internacional. Y es que hay un valor muy significativo en este tipo de campañas publicitarias.

De acuerdo con un estudio liderado por la Universidad Islámica Internacional de Malasia, el estado de ánimo es un factor determinante para la memoria. La investigación, publicada en la revista Social and Behavioral Sciences, apunta que el contenido que provoca un buen humor en las personas les permite a los usuarios recordar con mayor facilidad conceptos y palabras. Y para McDonald’s o cualquier otra compañía, es fundamental que su marca se mantenga presente en su público.

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