Netflix cancelará One Day at a Time por falta de audiencia pero la defensa de la serie es tendencia global

Imagen extraída de Twitter

A través de su cuenta de Twitter de Estados Unidos, Netflix anunció la cancelación del show One Day at a Time, derivado de que no había suficiente audiencia que prestaba interés al contenido, por lo que no habrá una cuarta temporada. Dentro del hilo, la plataforma de streaming agradeció al reparto del show así como de quienes están alrededor del mismo.

De igual forma, un último comentario sobre la “difícil decisión” de retirar el contenido generó reacciones encontradas por parte de los usuarios de las redes sociales, “Y a cualquiera que se sintiese visto o representado (posiblemente por primera vez) por ODAAT, por favor no tome esto como una indicación de que su historia no es importante. El derramamiento de amor por este espectáculo nos recuerda firmemente que debemos seguir buscando maneras de contar estas historias”.

Sin embargo desde Fast Company se indicó que a pesar de la respuesta masiva en redes sociales para defender el programa, puesto que desde la plataforma se recalcó que la baja cantidad de espectadores no justificaban el gasto del contenido, mismo que es relativamente bajo dado el flujo de contenido anticipado del Netflix, el cual es de 15 mil millones de dólares para este año.

Y es que desde el medio se refiere que en caso de que una empresa se esfuerza por interpretar ese supuesto dolor y se disculpa al anunciar una decisión así, es solo porque es consciente de la mala interpretación. Por lo que cancelar ODAAT, significa sacrificar la única comedia de situación de Netflix dirigida directamente a la comunidad latina, lo cual no es una buena imagen.

Sin embargo, este espectáculo en particular tenía un beneficio adicional de ser, por la mayoría de las cuentas, lo suficientemente divertido como para no ser percibido como un show simbólico.

Desde el medio norteamericano se refiere que el anuncio de la cancelación sugiere que este último se pierde en el estudio. De tal modo que Netflix lo quiere en ambos sentidos: ser una máquina de cancelación fría y compasiva; pero el imperativo de ser percibido como el lugar que proporciona contenido para los espectadores desatendidos.