Moda y música, dos mundos interconectados

Los jeans han sido, son y serán un elemento imprescindible de la cultura colectiva mundial, y nos acompañan en momentos que atesoramos y con ellos expresamos lo que somos.

La moda ha jugado un papel fundamental a lo largo de la historia en la imagen que tanto artistas como grupos musicales querían proyectar en su público. Los estilismos que han acompañado y siguen haciéndolo hoy en día a las bandas y cantantes de todo el mundo se convierten en un aliado esencial para crear identidad.

Si volteamos a ver cuál ha sido la evolución de los jeans y cómo se apropiaron de esta prenda las diferentes culturas, subculturas y corrientes musicales, veremos que la conexión entre estos dos mundos, el de la moda y la música, es indisociable.

En cada periodo histórico y cada década, podemos identificar a músicos y cantantes que se apropiaron de esta prenda y crearon tendencias, llegando incluso a inspirar a las marcas y fabricantes.

En los años 50 Elvis Presley hizo de la vestimenta su gran aliada y aunque todos le recordaremos en los escenarios enfundado en un traje monocromático blanco con un escote delantero muy pronunciado con flecos o incrustaciones de pedrería; el rey del rock también lució en numerosas ocasiones looks total denim en índigo y en negro con cortes clásicos de pantalón y camisa de mezclilla.

Los jeans fueron portada del mítico álbum de los Beatles Abbey Road, en el que George Harrison aparece junto a sus compañeros caminando en el paso de peatones con un look al más puro estilo hippie de mezclilla. En esta inolvidable instantánea los jeans siguen la tendencia de la época, con un corte más ceñido en la cintura y forma acampanada en las piernas.

El paso a los 70 fue transgresor y rupturista con una efervescencia de grupos de rock como Led Zeppelin, Ramones, Aerosmith, The Doors, AC/DC, entre otros, en los que la mezclilla formó parte de su identidad rebelde. Looks con jeans y chamarras de piel en negro, con desgarros, en los que la vestimenta sirve de complemento para reforzar la actitud sobre el escenario.

El escenario pop de los años ochenta tomó protagonismo a nivel internacional con figuras como Madonna y Michael Jackson. Los artistas comenzaban a enriquecer sus actuaciones con coreografías y decorados llamativos.

La ropa se convierte en una forma de provocación, como hizo la cantante estadounidense para promocionar su álbum Like A Virgin, al incluir en su vestuario minifaldas de mezclilla, jeans rasgados, que combinaba con lencería, corsé y chamarras de cuero.

En los noventas toman relevancia contraculturas como el hip hop y aparecen fenómenos como el grupo Backstreet boys, las llamadas boy bands, que buscan proyectar una imagen de modernidad y urbanidad. Los cortes de los jeans se amplían y ensanchan al extremo, como una forma de ruptura con todo lo anterior.

El salto al 2000 también inspira cambios en las tendencias. Regresan los pantalones acampanados y aparecen nuevos cortes como son los skinny jeans o los shorts que se convierten en protagonistas de los vestuarios de muchas cantantes de pop como Christina Aguilera, Beyoncé o Rihanna, por nombrar algunas.

El regreso del denim en el panorama musical mundial acompaña a las tendencias de moda y las inspira. No podemos disociar a esta prenda tan versátil de nuestro entorno artístico.

Los jeans han sido, son y serán un elemento imprescindible de la cultura colectiva mundial, y nos acompañan en momentos que atesoramos y con ellos expresamos lo que somos.