¿México consume demasiada comida rápida?

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Imagen: Bigstock

Euromonitor reveló que durante 2020 existirán 53 mil 139 puntos de venta fast food en México. De hecho, casi la mitad de los consumidores acude de una a tres veces por semana a comer en un restaurante de comida rápida, específicamente el 47.43 por ciento.

Las cifras son claras, la comida rápida en México es un mercado importante para marcas como Burger King, McDonald’s, Subway o KFC, de ahí que nuevas ofertas se integren a la nación mexicana.

El ejemplo es el ingreso de Shake Shack a la oferta nacional, México recibió por primera vez a la marca, que abrió su punto de venta en Reforma 333, frente al Ángel de la Independencia, para competir de frente con grandes firmas.

Sin embrago, las cifras comprueban que Burger King reina como la franquicia más visitada, con 53.32 por ciento de las preferencias. De acuerdo con una encuesta realizada por CINT, se ubica sobre otras grandes cadenas como Subway, KFC o su competidor directo McDonald’s.

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Arte: Enrique Pérez

Impulso de la tecnología

Esta tendencia por la comida rápida se ha incrementado gracias a los avances tecnológicos de los últimos años, que han permitido a las marcas llegar a los consumidores con tan solo un clic. La aparición de plataformas innovadoras que dan solución a necesidades cotidianas de manera rápida y efectiva le han dado una segunda vida al negocio.

Según estimaciones de la última edición del Statista Digital Market Outlook, el mercado llegaría a generar en 2019 importantes ingresos en varios países latinoamericanos, como México, en donde la facturación en pedidos de comida online superaría este año los mil 300 millones de dólares.

Uber Eats, Rappi o SinDelantal han sabido hacer colaboraciones con las compañías de comida rápida para beneficiarse ambos segmentos y finamente que los consumidores mexicanos estén cubiertos por todas partes de este tipo de consumo, así que en efecto, México consume demasiada comida rápida.

Este tipo de comida impacta en la sociedad en el consumo, pero también en la forma en la que concibe adquirir los productos, ahora siempre por medio de su smartphone, dejando atrás las llamadas a pedir comida, incluso integrando las bicicletas como el medio idea para no contaminar.

Varios factores cambian con las nuevas costumbres de los consumidores, pero también cambia su salud con una dieta que -al prevenir de comida rápida- prioriza la satisfacción antes que la nutrición y esto termina en cifras rojas en las dependencias de salud.

Así, el marketing una vez más demuestra qué tan vital es en la sociedad, pues una vez que convence al consumidor, todo cambia, es un “efecto mariposa” del que el profesional debe estar consciente y del que debe responsabilizarse al máximo antes de ejercer acciones definitivas en una estrategia. Los alcances de la industria del marketing y la publicidad son macro.