Suscríbete a Merca2.0 y accede a más 3,500 artículos exclusivos a suscriptores. Haz clic aquí

Metinides, el fotógrafo de la muerte

¿Alguien podrían encontrar arte en imágenes de suicidas, ahorcados, mutilados, apuñalados, baleados, electrocutados, atropellados; casas chamuscadas, autos aplastados, animales muertos, cadáveres petrificados, mirones curiosos satisfechos de interés mal sano?

Para los fotoperiodistas estas estampas son ambrosía, particularmente para Enrique Metinides, quien retrató el rostro más trágico de la urbe, con modelos fortuitos para las portadas de revistas policíacas y diarios de nota roja, cuando no existía el Internet.

 

Que chida chamba te chutas

Hijo de una pareja de inmigrantes griegos, Enrique Metinides Tsiroides, nació en la Ciudad de México el 12 de febrero de 1934. Aún siendo un niño comenzó a retratar muertos con una pequeña cámara Brownie Junior, regalo de su padre quien se dedicaba a la venta de artículos fotográficos en la avenida Juárez del Centro Histórico.

Inspirado en películas de acción y gánsteres, inició su carrera profesional publicando fotos de autos chocados en el periódico La Prensa a los 11 años. Con la autorización de un juez del Ministerio Público interesado en el trabajo del niño (mote con el que después sería conocido), recorría todos los días la delegación Cuauhtémoc antes de ir a la primaria a la que dejó de asistir luego de encontrar en las fotografías su más grande pasión.

Su constante andar por las calles chilangas lo llevó a ser muy conocido en todas las estaciones de servicios de emergencia. Con la cámara al cuello, bomberos y policías cargaban al niño para que obtuviera las mejores placas con la seguridad de que las fotografías ocuparían las primeras planas de los diarios rojos.

Impresionado por la habilidad de “El niño”, el reportero de La Prensa, Antonio “El Indio” Velásquez, invitó a Enrique a ser su asistente. Después de algunos meses el alumno de “El Indio” recorría la ciudad en busca de accidentes vestido como socorrista para confundirse con los servicios de emergencia para obtener la imagen del último aliento de cientos de personas.

 

Carcacha y se les retacha

Arriba de un árbol, en un poste o en medio de las calles, Enrique Metinides Tsiroides tuvo 19 accidentes graves, 7 costillas rotas y un par de infartos producto de su labor periodística antes de retirarse a los 80 años.

Michael Kimmelmal es uno de los periodistas que han destacado su obra, él escribió una extensa critica para The New York Times “no es que él se proclame como un artista puro, sino que hay arte en sus imágenes”.

Metinides, cuenta con la satisfacción de saber que sus fotografías –en su mayoría impresas en blanco y negro como resultado de la influencia de las películas de acción que veía desde niño- han recorrido el mundo entero y han sido expuestas en las galerías más importantes.

“El Niño” se hizo viejo y murió a los 88 años. Dejo una incalculable colección de placas periodísticas y portadas, además de más de 3 mil carros de servicios de emergencia de juguete, videos de películas de acción y de noticiarios. Metinides Nunca dejo ser un niño de corazón.

Suscríbete al contenido premium de Merca2.0

De Madrid a la Ciudad de México, la fuente más confiable de estrategias de mercadotecnia a nivel global. Una mirada a las estrategias de las grandes marcas y las tendencias del consumidor.

Únete a la comunidad más grande marketing en español del mundo. Más de 150 mercadólogos inscritos.

Premium

Populares

Únete a Merca2.0

Únete a más de 150,000 lectores

Regístrate a nuestro newsletter en la siguiente forma y recibe a primera hora las noticias más importantes de mercadotecnia, publicidad y medios en tu correo.
Más de Merca2.0

Artículos relacionados