Para nadie es un secreto que el deporte es un gran negocio. Ya sea que hablemos de maratones, partidos de futbol o grandes competencias como las Olimpiadas, hablamos de un terreno en donde la mercadotecnia tiene mucho campo de acción.

Algunos números sobre lo que sucede en el mercado mexicano lo dejan en claro. Hasta el año pasado, un análisis de AS, indicaba que, por ejemplo, la suma total de asistentes en cada estadio de la Liga MX, partido a partido, fue de 9 millones 497 mil 725 en 418 partidos que disputaron los clubes de Primera División en la  Liga MX y Copa MX, con un promedio general de 22 mil 722.

A esto se suma la cantidad de patrocinadores que absorbe dicho deporte. La misma fuente destaca que cuando los patrocinios se leen por liga, la Liga MX se mantiene a la cabeza con 153 sponsors, seguida de la LMB (126), Ascenso MX (120) y la Liga Mexicana del Pacífico (59).

Mercadotecnia estrategia en el deporte

Aún cuando la mayoría de los deportes están asociados con un tipo de entretenimiento en el que se puede segmentar con relativa facilidad a los públicos meta, lo cierto es que ejecutar una campaña o acción de marketing deportivo demanda pasos sumamente estratégicos para lograr el éxito esperado.

De esto habló Beatriz Ramos, directora de marketing de la Federación Mexicana de Futbol, durante su ponencia en el décimo Congreso Nacional de Mercadotecnia, quien en su charla destacó los puntos clave para lograr que la mercadotecnia enfocada al deporte sea mucho más estratégica antes que técnica:

Posicionamiento: Es importante definir y comunicar con claridad quiénes somos, qué hacemos y por qué valemos la pena.

Investigación de mercados: Se trata de analizar el mercado y el entorno para definir y entender el potencial de mercado que la marca, equipo, patrocinador o deporte tiene. Estos es vital para conocer a profundidad los motivadores que pueden conectar a las marcas con sus públicos meta.

Objetivos: Asociado a lo anterior, es necesario definir hacia dónde vamos. La ponente es clara en un apunte que fácilmente puede ser olvidado u omitido: los objetivos se definen con base en los hallazgos de la investigación de mercados.

Comunicación: Sin importar el medio (RP, ATL, BTL, por ejemplo), las acciones de comunicación son piezas clave, mismas que están obligadas a responder a las necesidades, metas y áreas de oportunidad encontradas en los puntos anteriores.

Ventas: Cada uno de estos esfuerzos deben estar vinculados al departamento de ventas. Sin importar el tipo de producto o servicio que se quiera comercializar.