• Una de las compañías que ha realizado buen storytelling en los últimos años es Red Bull

  • Este tema también ha sido tema de varios libros, en particular aquellos dirigidos a expertos de mercadotecnia

  • Cannes Lions también considera muy valioso este principio, por lo que ha diseñado varios cursos

El storytelling es una técnica que se utiliza recurrentemente en mercadotecnia. Múltiples empresas se han dado cuenta que, al contar historias en su comunicación comercial, es más fácil transmitir mensajes. Con estas herramientas, las marcas pueden crear una conexión más cercana con los clientes. Y a través de esta relación, se puede vender con mayor facilidad productos y servicios. Así, es evidente por qué es una técnica atractiva para las empresas.

Pero a lo largo de los años, el storytelling ha sufrido una evolución radical. Según Alfonso Betancourt, socio fundador y vicepresidente creativo de Upgrade, las compañías manejaban un mensaje aspiracional. Es decir, las empresas querían generar el deseo en los consumidores de alcanzar un ideal. Este deseo, esta aspiración, se ligaba a un servicio o producto específico. Y a la vez se explotaba dicho sentimiento para fomentar las cifras y volumen de ventas de la compañía.

Sin embargo, los consumidores ya no desean que los mensajes solo sirvan para vender. Ahora, apunta Betancourt en su presentación durante el Congreso Nacional de Mercadotecnia, las historias están ligadas a valores reales. El objetivo del storytelling ya no solo es contar tramas poderosas en imágenes, sonidos o videos. Además, los productos y servicios deben empezar a obtener su valor a través de estos elementos. Y éste debe ser y parecer auténtico.

Storydoing, un sucesor del storytelling

Betancourt apunta que varios elementos constituyen al storytelling. En primera instancia, está ligado a deseos, estilos de vida. Asimismo, apunta el experto de Upgrade, crean paradigmas y son capaces de romper o crear mitos. Al mismo tiempo, los principios, aspiraciones y creencias de la sociedad se han transformado radicalmente. Precisamente porque estos modelos y aspiraciones del público ya no son los mismos, el storytelling ya no es suficiente.

En su lugar, el experto propone el uso del storydoing. Betancouirt define esta evolución del storytelling como “crear historias reales a la gente. La diferencia entre ambos conceptos es que el storydoing se construye a partir de historias reales. Los protagoniza gente real y está sucediendo en el mismo universo en el que viven los consumidores. Por esta misma razón, se trata de una idea verdadera. Al contrario del storytelling, no se está engañando a público”.

Pero el storydoing tiene una dimensión aún más profunda que el storytelling. “No solo se trata de hacer. Ahora este principio también implica hacer el bien”. Betancourt señala que este principio también se nota en la diferencia entre influencers e influenceros. El experto cree que los primeros motivan al público a perseguir un objetivo más allá de lo comercial. Por su parte, el segundo grupo solo atrae al público por su fama, sin ninguna intención más grande detrás.

Las marcas, apunta el experto de Upgrade, se han convertido en la nuevas inspiradoras. La gente, dice, quiere creer en ellas. Por esta razón, el storydoing no solo es un comercial más. Al contrario del storytelling, no es un anuncio más. Betancourt apunta que “el público puede verse en la historia, decir que estuvo ahí mientras se desarrollaba el proyecto”. Más importante aún, como su valor está en la autenticidad, no son necesarios grandes presupuestos

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