M4rk3t1ng B1n4r10: El botón “incómodo”

Por Luis Miguel Martínez
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@lmuia

Algunos sistemas de misión crítica tienen un botón de pánico, la mayoría de los sistemas de control industrial tienen uno. En el mundo virtual contemporáneo, surgen botones de pánico, para asegurar que ciertos contenidos sigan fuera del alcance de aquellas personas que no deberían verlo. Ciertamente, es tan frágil el mundo virtual que una simple instrucción puede cambiar lo que vemos y percibimos. ¿Qué pasaría si tu producto o servicio tuviera que incluir un botón de pánico por mandato oficial? ¿ Qué pasaría si tuvieras que incluir una función que destruyera la información en pos de la “seguridad” ?

Mientras Internet estuvo fuera del alcance de cualquier infante, ama de casa y adulto en la mayoría del territorio del mundo occidental, el mundo académico era tolerante a la diversidad del contenido /* hoy sólo 2 por ciento de los 6 mil millones de habitantes del tercer planeta en el sistema solar, tenemos acceso a la red internacional Internet */. Al popularizarse su uso –mediante la usabilidad y la utilidad del contenido- comenzó el juego del gato y el ratón de los contenidos. Indudablemente, el primer objetivo fue la pornografía y el contenido para adultos de más de 18 años, así llegaron las restricciones y muchos optaron por dejar este contenido tras cadenas virtuales dignas de un antro dark en Second Life. Ahí surgió el primer botón de pánico virtual /* tanto en su estado como su efecto */, capaz de cambiar tu pantalla y esconder el contenido NSFW por uno SFW. Incluso se hicieron add-ons para Netscape que al presionarse desplegaban una hoja de cálculo. Definitivamente, los dueños de los contenidos De-Dudosa-Procedencia no iban a quejarse de que en una emergencia ocultaran ese tipo de contenidos. Nadie en ese entonces, imaginó cuantas personas con trastornos psiquiátricos aprovecharían Internet para dar espacio a sus perversiones.

El botón de pánico por excelencia es rojo sobre fondo amarillo, al presionarlo se interrumpe el suministro de energía al proceso y éste queda en la condición segura, evita un daño al usuario y al operador, de total acuerdo con las tres reglas de la robótica /* como las define Asimov en Yo Robot */. Este botón y una lógica de programación correcta, ha evitado muchas microcirugías, prótesis y órtesis. Otra variante, se utiliza en aquellas personas con riesgo cardíaco al apretar el botón de pánico –que cuelga de su cuello, en forma de corazón- se llama telefónicamente al 911 (En Estados Unidos) en automático y se recibe ayuda.

Recientemente surge un nuevo botón de pánico en las redes sociales para proteger a los usuarios de corta edad. La iniciativa surge del gobierno del Reino Unido y busca que los usuarios adolescentes tengan a su disposición un recurso para evitar el cyberbullying, el cyberpetting y otras psicopatologías propias de la era digital. A partir de la decisión de Bebo en adoptar el botón CEOP ( siglás en Inglés del Centro de Protección en Línea de la Explotación a Menores, Child Exploitation and Online Protection Centre), comenzó a crecer la presión sobre Facebook (#FB) y finalmente anunciaron que adoptarían el recurso virtual como una app y no como adición a la plataforma de FB. Es evidente que no existe jurisdicción de la agencia en Facebook, pero si la posibilidad de bloquear la aplicación de red social en .uk, .ir, .eu y demás espacios europeos.

En Inglaterra el 13 por ciento de los 26.5 millones de usuarios en Facebook, tienen menos de 18 años de edad, algo así como la mitad de la población del área metropolitana de Londres. Al apretar el botón, se conectarán a las oficinas de CEOP quien a manera de policía cibernética, busca a los criminales en su espacio jurisdiccional, incluyendo el de los socios del Virtual Taskforce. Es compromiso de todos nosotros, evitar estos delitos, para continuar gozando de las libertades del mundo virtual y de los beneficios de la sociedad de la información. Mientras tanto, en México, más de 3 millones de usuarios de FB menores a los 18 años, carecen de este botón y de otras medidas de combate al cibercrimen. La Policía Federal Preventiva, cuenta con una unidad de crimen cibernético pero con capacidad limitada. En el mundo virtual, el delincuente puede estar aquí o allá, en el mundo plano de Thomas Friedman. Enseñemos a los pequeños a defenderse en línea y cuestionar lo que ven y leen; evitando caer en manos de los e-villanos.

No te desconectes y sigue atento de lo que se discute en la Conferencia de Plenipotenciarios de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en Guadalajara, donde se discuten temas de seguridad.

Sobre el autor
Luis Miguel Martínez es académico e investigador en la Universidad Iberoamericana. Diseña estaciones de radio, dispositivos electrónicos y sistemas de medición industrial; estudia el impacto de la tecnología en nuestra sociedad e investiga sobre las redes sociales y sus aplicaciones. Es escritor de libros y artículos. Es fiel creyente en el desarrollo en comunidad y el código abierto.

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