Los cinco signos vitales de la comunicación municipal

Para ser significativamente diferentes con respecto a otras entidades del mismo nivel, debemos observar cinco signos, que deben revisarse todos los días.

Todo gobierno que aspire a sostener un adecuado nivel conversacional con sus gobernados debe considerar cinco signos vitales que le permitan decir que es apto para funcionar, ofreciendo buenos resultados a quien le dio su confianza: el ciudadano.

Los gobiernos más saludables se preocupan por cubrir las expectativas que generaron en campaña y subsanar las necesidades más apremiantes de la entidad que lideran, y esto solo se logra estableciendo una clara estrategia de comunicación política desde el día uno de su mandato. Les propongo, estimados lectores, que tomemos como ejemplo el caso de un gobierno municipal para enfocar las recomendaciones. Primero, anunciarles que no hay tiempo que perder dentro del proceso de gobernar, que se basa fundamentalmente en comunicar la frase que dice: “Gobernar es comunicar, no es un mito”, dado que son solo mil 095 días los que el presidente municipal tiene para dejar su legado.

Un día no aprovechado en la agenda de un ente político municipal, se define como el espacio de 24 horas en donde no se comunican logros, campañas sociales ni mensajes de armonización al ciudadano-elector. Es un día irrecuperable. No se puede decir: “sr. presidente municipal, lo siento mucho, este programa no funcionó deme unos días para replantearlo”. O tal vez algo así: “la campaña que anuncia el cobro del predial tiene una semana de retraso”.

Siempre he pensado que tres años al frente de un gobierno municipal es como si se hiciera un vuelo en avión con duración de tres horas: se tiene un despegue, un periodo en que la administración marcha a velocidad crucero y un aterrizaje, que generalmente toma desprevenidos a todos. El consejo aquí, es que si queremos dejar una buena impresión al pasajero (ciudadano) después del vuelo, se debe calendarizar el trabajo bajo una práctica espartana.

Para ser significativamente diferentes con respecto a otras entidades del mismo nivel, debemos observar cinco signos, que deben revisarse todos los días.

Veamos:

1. Alumbrado público: una ciudad en penumbras no funciona, no atrae turismo y provoca delincuencia.

2. Pavimentación adecuada: todos queremos movilizarnos en pavimentos sin baches y balizados correctamente.

3. Agua y alcantarillado: una casa sin agua es un hogar inoperante y provoca votos en contra.

4. Recolección de basura: este servicio municipal es la joya de la corona, si se hace mal las encuestas del gobernante van a la baja.

5.Seguridad pública: el problema número uno para resolver y que requiere de innovadoras políticas públicas coordinadas a todos niveles.

Un alcalde que tenga controlados estos signos está dando resultados.

Para completar nuestra propuesta debemos decir que, para dar un cercano seguimiento a los mismos, enfoquemos el faro en lo siguiente:

1. Establecer un propósito.

2. Hacerlo todo con innovación.

3. Hacer la tarea a través de una comunicación constante.

4. Elaborar mensajes con vínculos emocionales.

5. No se puede improvisar. La experiencia en el ejercicio de gobierno es fundamental.

Nos encontraremos más adelante.