#LordMaestroLimpio y otras marcas que se han vuelto virales fortuitamente

  • #LordMaestroLimpio protagonizó un riña callejera en la que aparantemente abusa de un vendendor ambulante.

  • Barbie, de Mattel, se colocó en la discusión pública con la detención, en 2011 de Édgar Valdez Villarreal.

  • Algunas marcas están presentes en el imaginario colectivo desde antes de las redes sociales.

A través de las redes sociales, diferentes temáticas y tópicos se colocan en la discusión pública y a veces, de manera fortuita, las marcas, las empresas, los personajes y demás elementos de conocimiento colectivo se hacen presentes.

Tal es el caso del personaje tristemente conocido como #LordMaestroLimpio, que en horas recientes se hizo famoso por protagonizar un riña callejera en la que aparantemente abusa, junto con su pareja sentimental, de un vendendor ambulante.

Los hechos -ocurridos en la zona de Ciudad Satélite del Estado de México, al norte de la Ciudad de México- se viralizaron, indignaron a las redes sociales y lograron poner a una marca de limpiadores en el ojo público de manera involuntaria.

¿La razón para hablar de esta marca? Simplemente se trata del aspecto que el golpeador tiene, es calvo, igual que el personaje que aparece en los envases del famosos limpiador Maestro Limpio o Mr. Clean, de la multinacional Procter & Gamble.

No es que la exposición de estas marcas en casos como este alcancen a llenar de maneraq negativa el prestigio de

Como este ejemplo se han dado otros casos de viralidad que coloca a las marcas en la discusión política.

Por ejemplo, la muñeca Barbie, marca de la juguetera Mattel, se colocó en la discusión pública con la detención, en 2011 de Édgar Valdez Villarreal, presunto integrante de delincuencia organizada que ostentaba este apodo.

Viagra, la marca propiedad de la farmacéutica Pfizer que presenta tabletas indicadas para tratar la disfunción eréctil, inspiran a una banda delictiva del estado de Michoacán, Los Viagras.

Algunas de estas marcas, sin embargo, están presentes en el imaginario colectivo desde mucho antes como cuando en la década de 1980 se conoció el caso del homicidio del periodista Manuel Buendía en donde, entre otros, se vio involucrado José Luis Ochoa Alonso y alias el “Chocorrol”.

En muchas ocasiones, los apodos se relacionan con el aspecto de las personas a las que se les colocan. En no pocos casos se trata de acciones de genuina discriminación -al señalar características del cuerpo o del aspecto y compararlos con productos-, pero integrar nombres   no afectaría al