Lo que se requiere para ser un RP exitoso

La función estratégica de relaciones públicas en las organizaciones de todo giro y tamaño, aunado al proceso de profesionalización de esa actividad, exige que quienes se especialicen en ellas tengan un perfil que reúna ciertas características personales, conocimientos y habilidades, además del “don de gente”, la “buena presencia física” o el “buen gusto”, que eran prácticamente los únicos requisitos que en otra época se buscaban en el encargado de una actividad que muy pocos entendían y valoraban.

Cada día es más frecuente que los buscadores de ejecutivos o head hunters, reciban solicitudes de empresas que necesitan contratar un profesional que se encargue de sus relaciones públicas.

La complicada tarea de encontrarlo comienza con la definición del perfil de esa rara avis, ya que cada empresa define de forma diferente las relaciones públicas y, por lo mismo, tiene una concepción particular del puesto y del perfil del profesional que deberá ocuparlo. Lo siguiente es encontrar al profesional que cumpla con los requisitos, ya que el aumento en la demanda de profesionales de este tipo en los últimos años ha provocado que escaseen.

La falta de consenso sobre las actividades que debe abarcar la función de relaciones públicas ha provocado confusión respecto al perfil del profesional que las desempeñará. Los directores de empresas enfrentan el reto de encontrar a la persona idónea para dirigir un equipo de trabajo, o bien coordinar y supervisar el trabajo de una agencia contratada a fin de que elabore e implante un programa de relaciones públicas.

Si partiéramos de los estereotipos clásicos del hombre o mujer de relaciones públicas “a la antigüita”, quizá serían muy pocos los atributos que buscaríamos en él o la candidata. Sin embargo, en la actualidad, por razones que ya antes se explicaron, se requiere mucho más.
Entre las características personales que debe reunir un o una profesional de las relaciones públicas destacan:

  • Sano raciocinio, objetividad y aguda habilidad crítica (es un asesor permanente de la dirección general).
  • Sentido común (con él se resuelven la mayoría de las situaciones inesperadas que suelen presentarse en esta actividad).
  • Imaginación y capacidad para apreciar el punto de vista de otros (la negociación es una tarea permanente del relacionista público).
  • Imperturbabilidad (será necesario dar la cara por la empresa ante la opinión pública en situaciones críticas).
  • Resistencia a la frustración (todavía no es una función a la que muchos concedan crédito).
  • Avidez por conocer el entorno socioeconómico y político, así como el mercado en el que participa la organización para la cual trabaja (será la antena de la organización).
  • Pensamiento estratégico (las relaciones públicas deben ser una función estratégica antes que operativa).
  • Aplomo (deberá mantener la calma ante infinidad de situaciones contingentes).
    Perseverancia (las relaciones públicas son una función permanente que da resultados a mediano y largo plazos).
  • Versatilidad (deberá resolver problemas y abordar asuntos de muy diversa naturaleza).
  • Capacidad de reconocimiento y consideración de los detalles (en esta actividad, cuando un detalle falla, puede echar por tierra un gran proyecto).
  • Mente despierta, curiosa, y carácter inquisitivo (debe preguntarse antes lo que otros le preguntarán después sobre la empresa con la cual colabora).
  • Capacidad de trabajo y flexibilidad en los horarios (es una actividad muy demandante).
  • Capacidad de organización (deberá hacerse cargo de gran número de proyectos a la vez).
  • Integridad personal (una característica que debe reunir todo colaborador de una organización).
  • Fuerte personalidad y capacidad de liderazgo (será la voz de la organización ante terceros).

En la medida en que evolucionan las empresas, cambian sus necesidades de integración a su entorno y de vinculación con sus interlocutores clave. En esta medida cambian también las tareas que debe realizar el encargado o la encargada de la función de relaciones públicas y, en consecuencia, que el perfil del profesional que se requiere se modifique constantemente.

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Licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM y Maestro en Relaciones Públicas por el CADEC, Es socio fundador y Vicepresidente Ejecutivo en AB Estudio de Comunicación y profesor del Máster en Comunicación Digital que imparten el CADEC y la Universidad de Cantabria. Distinguido como Maestro Emérito. Es autor y coautor de libros sobre relaciones públicas. Fue electo “El Publirrelacionista del Año 2013”, reconocimiento al que convoca la Asociación Mexicana de Profesionales de Relaciones Públicas (PRO-RP)