Lo que puedes aprender de marketing político: Trump versus Comey

En un fenómeno similar al de un evento deportivo y poco usual del marketing político —el testimonio de James Comey, ex director del FBI— ha sumado tremendas cifras de impresiones en redes sociales. Al momento de cerrar la redacción de este artículo se alcanzaron 5,763,039 impresiones por minuto según Union Metrics, una cifra importante; sin embargo, palidece contra las menciones del Presidente de la Unión Americana. Donald Trump alcanzó 10,226,666 por minuto durante el testimonio de Comey lo que ilustra la inexorable liga entre los dos.

El anuncio de la presentación de testimonio de James Comey ha ocupado por completo a los medios de los Estados Unidos y el mundo. La esperanza de los medios es captar la mayor cantidad de tráfico asociado con el tema. Según un seguimiento al número de artículos escritos por parte de el equipo de investigación de Merca2.0 sobre el proceso de testimonio de James Comey se puede observar la relevancia de asunto a nivel global. En los últimos siete días se han publicado 32,016 artículos que hacen referencia a Comey. En contraste se han escrito 4,826 de Alfredo del Mazo, es decir, toda la cobertura de las elecciones a gobernador del Estado de México son menores al tema Comey vs. Trump. En una comparación Donald Trump ha sumado poco más de 15 mil artículos en los últimos 7 días.

Los próximos días verán un decremento en número de menciones de James Comey y la probable disminución en artículos escritos. Pero, esto depende en gran medida de la relevancia del testimonio. Lo interesante desde una óptica mediática es la velocidad con la que los temas de escándalo en la Unión Americana suceden. El news cycle —como lo conocen en el vecino país del norte— se hace cada vez menor y el concepto de 24 horas por ciclo parece estar totalmente obsoleto. Hoy una crisis de relaciones públicas rápidamente es reemplazada por otro en cuestión de horas.

Para los medios el fenómeno Trump ha sido sumamente amable, los consumidores cada vez más se acercan a los medios. Ciertamente el nivel de noticias falsas o fake news es muy relevante; sin embargo, los medios con prestigio han logrado sacar ventaja y convertir su reputación en suscripciones. El New York Times es sin comparación el medio estandarte de este movimiento, pero se puede incluir The Guardian y el Economist dentro de las filas de medios que se han beneficiado con mayor atención de parte de los consumidores.

En un golpe de ironía el periodismo de investigación se encuentra a punto de entrar en una nueva época dorada. Llegará desde la periferia, no es una profesión apreciada por ciertos sectores de la población mundial, otros la aplaudirán como fuente de transparencia y garante de los intereses del público en general. Hasta entonces veremos que más medios competirán por la atención de lectores.

El fin de la política y el inicio de la política del entretenimiento

Para muchos medios se ha convertido en indispensable cubrir la fuente del entretenimiento. Aunque los lectores se quejan de este fenómeno es cierto que la mayoría de ellos cae presa de las notas de Kim Kardashian. En los últimos años el contenido de fuentes de entretenimiento en el Festival de Creatividad Cannes Lions va en aumento. Hoy la mayoría de las conferencias de prensa se centran en celebridades y cada vez menos con creativos reconocidos de la industria. Este fenómeno se ha llevado a la política y el nivel de atención en este testimonio es prueba de ello. La política se ha movido al espectáculo, el primer ministro de Canadá es un buen ejemplo, su personalidad es el epítome de lo que debería ser una campaña de reputación a través de relaciones públicas. Se puede argumentar que la Primera Dama de México, Angélica Rivera, fue un beneficio al momento de la elección para la imagen de Enrique Peña Nieto. Lo mismo sucede con Donald Trump su ADN es una mezcla interesante de bienes raíces y experiencia en el mundo del entretenimiento. Indudablemente este último factor fue clave para que su relevancia como candidato se convirtiera en preferencia electoral.

Es imposible saber qué sucederá de manera cierta pero la tendencia a migrar de política a relevancia mediática irá en aumento. Las próximas elecciones en México serán prueba de ello.