Lo primero que hacen las palabras que escribes es hablar de ti

Lo que escribes y como lo haces, te desnuda frente a tu lector. La manera en que te expresas a través de la palabra escrita habla del tipo de persona que eres: cuidadoso o no, educado o no, comprometido con lo que haces o no, responsable o irresponsable. Finalmente tus palabras son tu tarjeta de presentación.

Con sólo leer unas líneas de lo que escribes, las personas sabrán el cuidado que pusiste al redactar el texto, lo que te expone a perder autoridad y prestigio pues si está mal escrito será evidente que no le diste la importancia y respeto que se merece el lector y que tampoco te tienes en gran aprecio.

Independientemente de la ortografía, la sintaxis, del estilo, escribir incorrectamente puede hacer que tus ideas se confundan, que agregues, sin desearlo, distractores que desvíen al lector de tu objetivo, caer en ambigüedades, en generalidades.

Una persona que no sabe expresarse verbalmente con claridad, no sabe escribir con precisión, le es imposible llevar con lucidez al lector de un punto de partida a una conclusión.

Hoy en día la gran mayoría de los jóvenes, principalmente, no escriben correctamente y con buena ortografía, es algo visible en las redes sociales, por ejemplo, frecuentemente vemos textos escritos por personas que al hacerles ver los errores responden a manera de defensa, “Pero se entiende, ¿o no?” Pues sí, tal vez se entienda, sin embargo, lo primero que se comprenderá es tu falta de cuidado e interés en lo que haces.

Tenemos un solo idioma, ¿no sería maravilloso que lo escribiéramos correctamente?
Ahora imagina a una persona que escribe incorrectamente o simplemente sin cuidado, redactando el anuncio para su producto o servicio. Imagina a jóvenes emprendedores tratando de escribir su página web, por ejemplo, seguramente se toparán con más dudas y preguntas de sus clientes potenciales que con ventas.

Finalmente el lenguaje es una convención, en pocas palabras, una regla estándar que te permite expresar y comprender significados. Un vocabulario formal y oficial en un grupo de personas, una comunidad de lenguaje. Se ponen de acuerdo en llamarle a cada cosa con una palabra específica, por ello, cuando quieres una taza y escribes tasa, lo que recibirás es un porcentaje y no un recipiente para tomar café.

Cuida a las palabras y ellas cuidarán de tu imagen pública.

Gracias por leer. Hasta el próximo miércoles.