Llegó el día: Qantas hará el vuelo sin escalas más largo del mundo

Un Boeing de la aerolínea australiana Qantas unirá Nueva York con Sidney en 20 horas, sin escalas. Es el comienzo de una era de "súper vuelos".

Qantas
Bigstock
  • El Boeing de Qantas saldrá de Nueva York el viernes y aterrizará en Sidney el domingo

  • Durante las 20 horas, médicos y otros especialistas harán pruebas físicas a viajeros y pilotos

  • Harán otros viajes entre Sidney y Londres de la misma distancia

¿Problemas con las conexiones de los vuelos? ¿Escalas eternas en aeropuertos atestados de pasajeros? ¿Los viajeros llegaron a París y las maletas a Roma?

Las escalas son muchas veces sinónimo de complicaciones en los viajes aéreos. Lo cierto es que aunque los grandes aviones pueden volar lo suficiente sin reabastecerse, el famoso jet lag o desajuste horario es una consecuencia inevitable.

Las fuertes inversiones que han hecho las aerolíneas en investigar los síntomas del jet lag y cómo afrontarlo están permitiendo que los vuelos largos con escalas se reduzcan.

En la historia

Por mucho tiempo, el vuelo de Qatar Airways entre Doha y Auckland, en Nueva Zelanda, fue el recorrido comercial más extenso del mundo sin escalas. Viajaba 7.843 millas náuticas, según la OAG.

En mayo de 2018, Singapore Airlines batió ese récord cuando lanzó su conexión Singapur-Nueva York, una ruta que en 19 horas recorre 8.277 millas náuticas (unos 15.320 kilómetros).

Pero el liderazgo durará hasta este viernes 18 de octubre, cuando desde Nueva York parta un avión de Qantas Airways que llegará sin escalas a Sindey: casi 20 horas y 9.200 millas náuticas.

La nave elegida es un Boeing 787-9 Dreamliner.

El vuelo, en rigor, será una prueba piloto en la que se medirán datos del impacto físico y emocional del viaje. Será el primero de otros tres que unirán, además, Sidney con Londres, según dio a conocer Qantas oficialmente en base a su Project Sunrise.

Será un verdadero ejercicio de resistencia y servirá para analizar todos los factores y ajustar los procedimientos para cuando el vuelo se lance en forma comercial, algo que ocurría en 2021.

“Examinarán los cerebros de los pilotos para medir el nivel de alerta, y estudiarán las comidas, el sueño y la actividad de los pasajeros. El objetivo es ver cómo los humanos soportan la prueba”, publicó Bloomberg.

Los científicos pertenecen al Centro Charles Perkins, de la Universidad de Sidney, y supervisarán los patrones de sueño, el consumo de alimentos y bebidas, la iluminación, el movimiento físico y el entretenimiento durante el vuelo para evaluar el impacto en la salud, el bienestar y el reloj corporal.

Al mismo tiempo, investigadores de la Universidad de Monash trabajarán con los pilotos para registrar los niveles de melatonina de la tripulación antes, durante y después de los vuelos. Los pilotos usarán un dispositivo EEG (electroencefalograma) que rastrea los patrones de ondas cerebrales y monitorea el estado de alerta.

La proliferación de vuelos súper largos están impulsados gracias al desarrollo de aviones más livianos y aerodinámicos, que pueden volar más lejos sin reabastecerse.

El mercado de posibles clientes es enorme. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, se estima que unas 4.600 millones de personas tomarán un vuelo en 2019, un total que aumentará a 8.200 millones para 2037.

En tanto, según BIS Healthcare, la demanda de terapias para afrontar el jet lag está creciendo un 6% anual y la industria, se espera, alcanzará un valor de US$ 732 millones en 2023.

Cuando el vuelo comercial comience en forma regular, Qantas aún no decidió el avión que usará: tiene dos alternativas: un A350-900ULR de Airbus (como el que usa Singapore Airlines) o un Boeing 777X.


loading...