Lidl es la primera cadena de supermercados que abandona las bolsas de plástico

Imagen extraída de Twitter

España.- Lidl está imparable y es que, en los últimos años, sus estrategias han hecho efecto y se ha consolidado a nivel europeo como la firma de supermercados líder del sector. En España, el éxito de Lidl es toda una realidad y, en los últimos año, ha inaugurado 324 nuevas tiendas y ya es la cadena de supermercados con mayor continuidad en redes sociales, llegando a conseguir los 2 millones de fans en Facebook, una cifra que, hasta hace poco, era impensable para un supermercado.

Ahora, la cadena de supermercados alemana Lidl quiere ser pionera en el sector y es por eso por lo que ha decidido convertirse en la primera cadena de supermercados que decide eliminar, por completo, en España, las bolsas de plástico en sus establecimientos, tal y como ha explicado Claus Grande, el recientemente nombrado como nuevo director general de Lidl España, en su primera comparecencia pública.

Lo cierto es que esta no es una opción que Lidl se haya sacado de la manga de la noche a la mañana y es que venía preparándose desde hace meses y supone todo un acontecimiento dentro del sector del retail alimentario en España y es que la cadena de supermercados vende unas 100 millones de bolsas al año en sus más de 550 establecimientos en el país y el eliminarlas va a suponer dejar de ingresar un millón y medio de euros anuales.

Son muchos ya los supermercados Lidl que no venden bolsas de plástico como los de Baleares y a otras ciudades como Barcelona y Madrid, la eliminación de las bolsas de plástico por parte de Lidl llegará en verano aunque se espera que, para finales de este año, será una realidad en todo el país.

Pero, ¿cuál es la alternativa de Lidl a las bolsas de plástico? Tal y como ha declarado la compañía las bolsas de rafia son “la alternativa más sostenible porque permite más reutilización; son 100% materiales reciclados y reciclables”. Así que para incentivar su uso han rebajado su precio un 15%, para que así valgan 50 céntimos, lo que la han convertido en la alternativa más barata del mercado.