Las relaciones públicas y el marketing: la pareja perfecta

Aunque conocemos las nociones del potencial de cada uno, muchas veces desconocemos las diferencias entre ambos e ignoramos de qué manera el marketing y las relaciones públicas pueden coexistir y trabajar de la mano.Comunicar el objetivo de cada uno a nuestros clientes y fomentar que se utilicen a la par es una forma de garantizar el éxito de nuestra estrategia, pues de esta manera será integral y alcanzaremos con mayor éxito nuestros objetivos. 

Una adecuada estrategia integral de comunicación incluye el uso de herramientas de marketing y de relaciones, pues ambas utilizan casi todos los elementos de la comunicación como la publicidad, el marketing directo, el marketing corporativo y el marketing racional, entre muchos otros. Sin embargo, aunque pareciera lo contrario, las relaciones públicas y el marketing no perciben los mismos objetivos.

Mientras que la principal finalidad del marketing es atacar los sentidos del espectador para generar un deseo de compra, las relaciones públicas enfocan sus esfuerzos en posicionar a una marca y cambiar la percepción que se tiene de ésta, teniendo en cuenta la máxima en comunicación que dice que “percepción es realidad”.

Una estrategia de comunicación basada en las relaciones públicas busca crear una percepción positiva de las marcas a las que atiende. Cuando se logra una difusión en los medios de comunicación, podemos decir que la estrategia de las relaciones públicas es una plan de acción a cuenta gotas, en la que la que la aparición de los mensajes de nuestro cliente no tienen una periodicidad garantizada en los medios, a diferencia de un plan de marketing en el que se pauta para que el cliente aparezca hablando en primera persona para presumir las bondades de su producto o servicio.

No es lo mismo que los encargados de una marca compren espacios publicitarios que aprovecharán para ofrecer lo mejor de lo que venden, como ocurre en el marketing, a que un experto hable de eso que venden, otorgándole con esto un grado mayor de credibilidad.

Así, el éxito mayor del marketing es generar ventas, mientras las relaciones públicas tienen como objetivo el posicionamiento de cada empresa o persona moral. Cambiar la percepción que se tiene. Aunque el principal público objetivo al que atacan las relaciones públicas pudiera ser el de los consumidores, el espectro de destinatarios de los mensajes suele ampliarse a autoridades e instituciones, así como a líderes de opinión, influenciadores y periodistas.

Un error común a la hora de formular y ofrecer una estrategia de relaciones púbicas es no definir ante el cliente los objetivos y las limitaciones de las relaciones públicas. Si después de meses de la aplicación de este tipo de estrategias el cliente no percibe que sus ventas aumentan es porque ese no es el fin de las relaciones públicas. Sin embargo sí estará presente en la mente de los consumidores que lo que ese cliente vende está avalado por expertos.

Así pues, la fórmula de una exitosa estrategia de comunicación consiste en incluir una inteligente fomentación de una buena imagen de las macas junto a una agresiva estrategia de mercadotecnia que invite a probar al cliente las bondades de ese producto del que tan bien se habla en los medios.