Las relaciones públicas que salvaron a Kobe

Además de conmover a propios y a extraños, la noticia de la tragedia que terminó con la vida de la estrella de Los Angeles Lakers, dio pie a que medios de comunicación y fanáticos hicieran un recuento de los escándalos en los que el atleta estuvo involucrado a lo largo de su existencia.

El caso de Kobe Bryant puede servir para demostrar el poder de las relaciones públicas y el marketing deportivo a la hora de modificar la percepción pública acerca de la reputación de personas idolatradas por su talento.

El escándalo más recordado por la prensa y la opinión pública es la acusación que pesó sobre el atleta, cuando en 2003 fue acusado de abuso sexual por la empleada de un hotel, en un caso que, finalmente, se arregló fuera de los tribunales y en el que Bryant confesó que sí tuvieron relaciones sexuales a pesar de la oposición de ella.

A pesar de que la imagen del jugador fue manchada por este hecho, su historial como ídolo deportivo, su reconocido manejo favorable de las relaciones públicas hizo que el hecho quedara como una anécdota sin pocas repercusiones, a juzgar por los contratos millonarios que seguía logrando junto a marcas propias y ajenas, incluido el gigante Nike y su participación en firmas como Dell, Alibaba y Fornite, entre otras.

El suceso que llevó a tribunales a Bryant nos hace recordar otro caso en el que el crimen no fue suficiente para que el público dejara de adorar a un atleta, aunque su reputación se haya manchado de sangre.

La serie documental El asesino oculto: En la mente de Aaron Hernandez, producida por Netflix, muestra testimonios de amigos y excompañeros de desnudan el caso del exatleta de la NFL, cuyo talento y carisma, de la mano con un manejo de las relaciones públicas en pro del negocio del deporte, no le impidieron seguir con una estrepitosa carrera en el futbol americano, aun cuando sobre él ya comenzaban a recaer acusaciones que finalmente lo llevaron a un final trágico.

Como estos dos ejemplos, no son raros los casos en los que la personalidad, genialidad y legado de las figuras, aunado a un maquiavélico pero asertivo manejo de las relaciones públicas son elementos para que las acusaciones criminales queden en segundo plano.

En un contexto en el que industrias como la del deporte o el espectáculo echan andar sus maquinarias que influyen en la percepción de las masas para blanquear la imagen de sus figuras más poderosas, no resulta extraño que a Kobe Bryant se le recuerde por sus años de gloria en la NBA y lo demás no importe, en un polémico y cuestionable abuso de las relaciones públicas.

Recibe las gráficas del día con las noticias más importantes de mercadotecnia.