Las murallas se ponen de moda. Volvemos al pasado

Un punto insoslayable de este análisis es, sin duda, el nuevo orden mundial que será propiciado por el crecimiento de las poblaciones en el globo terráqueo

Inició marzo y con él, los nubarrones que ahora presagian tormentas.

Si hubiéramos escrito un guion para una película de acción y drama, no nos habría quedado tan completo e impactante como el que se formó ahora por las recientes circunstancias: el coronavirus, la guerra de los precios de petróleo, la reelección de Trump, la recesión económica global, la guerra comercial entre americanos y chinos, la postergación de los Juegos Olímpicos de Japón, las cancelaciones de las ligas premium de futbol en España e Italia, de la NBA en Estados Unidos; son solo los grandes titulares de la mencionada trama. Tenemos frente a nosotros la tormenta perfecta y todavía no aparece el capitán que la vaya a sortear, coordinando tal y como apuntábamos la semana pasada una coalición mundial.

¿Cómo se debe comunicar esto? ¿Cómo socializar la crisis sin provocar mayor pánico, tal y como se ve reflejado en las Bolsas de Valores mundiales que van a la baja? Un dato: el dólar en nuestro país llegó a estar el miércoles por la madrugada, en 22.98 pesos.

Primero que nada, desarropemos los hechos citados de cualquier ideología. Esto no es una guerra de pensamientos, más bien es una contienda en donde los resultados y la gobernabilidad brillan por su ausencia, pudiendo ser los factores estelares del guion antes mencionado.

Un punto insoslayable de este análisis es, sin duda, el nuevo orden mundial que será propiciado por el crecimiento de las poblaciones en el globo terráqueo. Tomemos como base lo que Rodrigo de León, profesor y asesor empresarial, investigó acerca de la evolución de la población de 1950 a 2075 y saquemos conclusiones sobre qué región o país del mundo será el nuevo líder.

En los años cincuenta, los moradores de este planeta eran solo dos mil 500 millones y ahora somos ocho mil millones. China e India eran los más poblados entonces, y Rusia y Europa le seguían. Pues bien, en el año 2075 será India con mil 600 millones el país más poblado, teniendo China ya un decrecimiento poblacional, ubicándose en los mil 200 millones. Nigeria e Indonesia tendrán un crecimiento exponencial, ubicándose en la línea de los cuatro mil millones de habitantes.

Esta recomposición del orden de la naciones nos lleva ahora a revisar el modelo básico de la comunicación que debe ser utilizado por los gobiernos para salir del marasmo planteado al inicio de la columna, en independencia de quién tome el liderazgo en el mundo con base en su crecimiento poblacional. Dejemos esto solo como un factor que en el futuro habrá de revolucionar a la comunicación, cambiando la sede y el origen de los mensajes centrales y de trascendencia.

Veamos la ruta:

  1. Definición del problema: ¿Qué está sucediendo ahora? Análisis de la situación.

  2. Planificación y programación: ¿Qué podemos hacer y decir y por qué?

  3. Ejecución y comunicación. Es la implantación: ¿Cómo y cuándo lo hacemos y decidimos?

  4. Evaluación del programa: ¿Cómo lo hemos hecho? Hagamos una evaluación.

La cuatro preguntas plasmadas que, sin duda parecen simples y básicas, son las que no han podido responder los diferentes gobiernos ante las crisis planteadas y se está decidiendo de manera aislada, lo que provoca desorden, una mayor propagación del nuevo virus y una descoordinación en las políticas públicas que, como en el caso de los países exportadores de petróleo, nos llevan a impactar la economía y desestabilizar a los negocios. La idea de tener una comunicación proactiva es para evitar reaccionar ante las crisis que, como la que nos ocupa, ya nos alcanzó.

Estimados lectores de Merca2.0, a cuidarse y a comunicar con responsabilidad para evitar pánico.
Nos encontraremos más adelante.