La nueva guerra comercial de Trump que afecta a Estados Unidos

Una nueva guerra provocada por el gobierno estadounidense se hizo presente. El presidente de los Estados Unidos anunció un castigo a las importaciones de acero y aluminio que provengan de México, Canadá y Europa.

Posteriormente al anuncio de Trump y casi de manera inmediata la Secretaría de Economía (SE) reviró ese mismo día que también el gobierno mexicano impondrá medidas similares a productos como aceros planos y lámparas, así como a piernas y paletas de cerdo, embutidos, manzanas uvas, arándanos y algunos quesos.

Los gobiernos de Canadá y la Unión Europea tampoco se quedaron con los brazos cruzados ante esta evidente violación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y anunciaron medidas equivalentes a las impuestas por el gobierno de Estados Unidos.

Esta controversial medida que anunció el titular del gobierno norteamericano afecta en primera instancia a los principales exportadores de acero a los Estados Unidos. De acuerdo a Wood Mackenzie, Canadá fue el exportador número uno de acero hacia territorio estadounidense, seguido de Corea del Sur y México.

Y es que hablar de poder es decir que Estados Unidos es el mayor importador de acero en el mundo, de acuerdo a Reuters. El país del norte compró en 2017 35.6 millones de toneladas de este metal, que es útil como materia prima para el desarrollo de la construcción y la infraestructura e indispensable para la industria automotriz y la construcción naval.

En nuestro país, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero aseguró a finales del año pasado que la producción de ese metal subió 20 millones de toneladas por la fabricación de productos semiterminados en 2017.

Cifras de esta cámara revelan que el consumo de acero cerró en 29.7 millones de toneladas anuales, una cantidad 4.4% superior al consumo de 2016; así, el 9% del acero que importa Estados Unidos proviene de nuestro país.

Sin embargo, como era de esperarse, no sólo los castigados inicialmente serán los que sufran los estragos de esta guerra. Los productos que por su parte estará gravando el gobierno mexicano, como aceros planos, lámparas, piernas y paletas de cerdo, embutidos, manzanas uvas, arándanos y algunos quesos, por supuesto que no son los que más comercializa Estados Unidos, pero sí son los que más se producen en los estados y condados que apoyan al gobierno de Trump y al Partido Republicano.

Con esta nueva guerra comercial impuesta por Donald Trump, sumada a las ya declaradas con Estados como China y algunas decisiones económicas internas, los analistas han comenzado a afirmar que existe una posibilidad del 30% de que Estados Unidos sufra una recesión en los próximos dos años, tiempo en que el titular del Ejecutivo Mexicano que tome posesión este diciembre tendrá que demostrar su experiencia y pericia para hacer frente a esta vicisitud de niveles macroeconómicos.