• En estimados de Statista, para 2025 el mercado global de IA tendría un valor de 118 mil 600 millones de dólares

  • Por su parte, la taquilla internacional podría registrar ingresos anuales por casi 50 mil millones de dólares en 2020

  • Según Business Insider, el algoritmo de recomendación de Netflix tiene un valor de mil millones de dólares anuales

Dentro del mundo digital, hiperconectado y supersaturado de información, entre los recursos más valiosos que existen están los datos estructurados. Una persona, organización o marca que puede medir y reflexionar sobre su desempeño, el de sus competidores y las tendencias del entorno, tienen mayores posibilidades de éxito. Por esta razón, el desarrollo de sistemas de Inteligencia Artificial (IA) es un mercado económicamente cada vez más valioso.

Estos sistemas incluso ya se han metido a la industria del cine. Un reportaje de The Verge apunta que cada vez más estudios de Hollywood utilizan programas de IA para estimar el éxito de sus películas, incluso antes de la filmación. Una de las startups con estos proyectos, Cinelytic, permite ingresar un guión y un casting. Tras un análisis, el software predice cuál será el impacto del proyecto en la taquilla. O si sería más exitoso con otros actores a la cabeza.

De acuerdo con ScriptBook, otro de los proyectos de IA que utiliza Hollywood, su software puede estimar, con 86 por ciento de precisión, si una película generará o no ganancias. Las compañías entrevistadas por The Verge apuntan que su uso todavía es escaso en la industria general. Sin embargo, el liderazgo de plataformas tecnológicas como Netflix ha empezado a convencer a algunos estudios de comenzar a aprovechar este tipo de herramientas.

IA, a la conquista del mundo

La industria del cine no es la única que está dejando en manos de las maquinas algunas de sus actividades más importantes. L’Oreal utiliza un sistema de IA como el primer filtro de su proceso de reclutamiento. Marcas como Samsung y OpenAI experimenta con software capaz de producir piezas musicales y de video que, en unos años, no podrían ser distinguidas de obras “reales”. Y Facebook busca dejar de monitorear manualmente sus contenidos tóxicos.

Pero incluso las herramientas de IA que está empezando a usar Hollywood tienen sus limitaciones. De acuerdo con The Verge, los programas no pudieron estimar el éxito arrollador que tendría Warcraft en Asia, pues no hay muchas películas de videojuegos para analizar. The Disaster Artist, de James Franco, tampoco fue correctamente valorada. Esto, porque la máquina no tomó en cuenta que el poder del meme potenciaría su desempeño en taquilla.

Estas primeras experiencias de Hollywood con la IA demuestran un riesgo significativo, común a todos los sistemas de Machine Learning. Estos programas solo pueden aprender, intuir y estimar con base en información y retroalimentación del pasado. ¿Qué pasaría si las empresas, súbitamente, dejaran todas las decisiones en manos de este tipo de software? Se crearía un círculo vicioso de retroalimentación, donde todo lo “nuevo” es similar a lo anterior.

Dentro de un mundo donde la innovación es una de las características más valiosas de una compañía, confiar excesivamente en la IA parece un error. Por supuesto que para Hollywood, la adopción de estos sistemas es un paso en la dirección correcta. Pero así como otras industrias, el cine debe aprender que los análisis de estas máquinas son sugerencias, no reglas. En última instancia, las decisiones de negocio deben ser tomadas por seres humanos.